“Nuevos habitantes del centro de Santiago”, de la geógrafa y doctora en arquitectura Yasna Contreras, es el resultado de una investigación realizada entre 2008 y 2012 que indaga en los nuevos habitantes que se asentaron en Santiago centro desde la década de los 90, época en que se empezó a desarrollar un específico Plan de Repoblamiento, estrategia pública y privada que buscó revertir la condición de deterioro del centro y, a la vez, generar una oferta y demanda residencial.

Los nuevos vecinos: el libro que revela cómo se reactivó el centro de Santiago

Durante la primera mitad del siglo XX, la comuna de Santiago era el lugar predilecto de los habitantes de la ciudad para establecerse, albergando durante la década de los 40 casi al 50% de la población de la ciudad. Sin embargo, a partir de los años 50 esto comienza a cambiar dando inicio al despoblamiento progresivo del centro de Santiago como zona residencial. De esta forma, en los 60 los cambios del uso de suelo trajeron consigo el establecimiento de talleres y pequeñas industrias a la comuna, además de oficinas, estacionamientos y otras actividades de servicios, lo que generó la migración de los habitantes hacia la periferia. Fue así como en la década de los 70 solo un 36% de la población de la ciudad residía en la comuna de Santiago. Tras el terremoto de 1985 la situación se acentuó, convirtiendo al centro en el principal núcleo de servicios de la capital.

Nuevos habitantes del centro de Santiago, de la geógrafa, doctora en arquitectura y académica de la Universidad de Chile, Yasna Contreras, es el resultado de una investigación realizada entre 2008 y 2012 que indaga en los nuevos habitantes que se asentaron en Santiago centro desde la década de los 90. El retorno a la democracia significó la llegada al gobierno local del alcalde Jaime Ravinet (1990-2000), quien imprimió un sello particular a la idea de renovar la comuna. Uno de sus primeros pasos fue la construcción de un acuerdo comunitario con grupos de interés respecto a la visión de desarrollo –deseada y posible– en el horizonte del año 2000. A este proceso de participación de la sociedad civil se le denominó “Primera Convención de Santiago” y de allí se desprendieron los principales lineamientos de acción a los que el municipio se abocó de manera prioritaria. De todos los factores que influyeron en la expansión del mercado inmobiliario en el marco del Plan de Repoblamiento, cuatro han sido los dominantes:
1) el subsidio de renovación urbana,
2) la desregulación normativa (flexibilización de la altura),
3) la disponibilidad de terrenos y
4) el “rentgap” (Smith, 1979) o diferencial de rentas entre la renta actual del suelo y su renta potencial derivada del proceso de verticalización y el fuerte marketing inmobiliario.

Estos factores combinados posicionaron a la comuna y al área central como una de las líderes en la producción de viviendas nuevas tipo departamentos a escala metropolitana.

De esta forma, los nuevos habitantes configuran una nueva clase media, muy distinta a la que habitó la comuna durante los comienzos del siglo XX, la que está constituida principalmente por familias pequeñas en hogares reducidos, en los que la autora identifica cuatro tipos de citadinos denominados como “Gentries”, “Transitorios urbanos”, “Decadentes urbanos” y “Precarios urbanos”.

El término Gentry se refiere a los habitantes con un cierto capital cultural y un apego por lo patrimonial e histórico. Está constituido por profesionales, artistas e intelectuales que le asignan cierto valor al lugar y a las construcciones antiguas. Se sitúan preferentemente en barrios patrimoniales con oferta cultural. Los “Transitorios urbanos” corresponden “a la nebulosa clase media”, y son considerados como “aves de paso” por dos razones: están comenzando su ciclo de vida con familias reducidas y suelen habitar viviendas de pocos metros cuadrados, lo que no les permite proyectarse en la comuna, por lo que aspiran al cambio residencial y a una vivienda más grande, aunque su presupuesto y la valoración que estos asignan a los tiempos de traslado y a la cercanía de sus lugares de trabajo los ancla al centro.

Los habitantes denominados en el libro como “Decadentes urbanos” son aquellos residentes que por alguna crisis económica o ruptura familiar llega a vivir al centro procedentes de comunas más acomodadas. Y por último, la autora de se detiene en los “Precarios urbanos”, constituidos por habitantes de bajos ingresos, nacionales o inmigrantes latinoamericanos, que se ubican en aquellos sitios donde los subsidios de renovación urbana no han llegado, viviendo generalmente en condiciones de hacinamiento.

Así, Nuevos habitantes del centro de Santiago es un libro nos entrega en siete interesantes capítulos y una conclusión, un análisis del actual escenario social y habitacional del centro de la capital y los estilos de vida de sus habitantes, lo que nos invita a reflexionar sobre la configuración y planificación de los espacios urbanos. Así mismo, los testimonios recogidos en este trabajo revelan la necesidad de desarrollar espacios de calidad urbana que contemplen las necesarias modificaciones viales, ciclovías y áreas verdes que permitan “la integración sociorresidencial” de nuestra renovada ciudad capital.

 

Nuevos habitantes del centro de Santiago
Yasna Contreras
Editorial Universitaria
213 páginas.

 

Fuente: http://radio.uchile.cl

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