Héctor Alarcón Carrasco

Escritor e investigador. Especialista en Historia Aeronáutica y Ferroviaria. Autor de diversos libros.

El próximo 13 de abril se cumplen ciento cuatro años de aquel fatídico día en que el primer aviador chileno que voló en los cielos de nuestra patria, perdió su vida en las aguas del río Bío Bío, en las cercanías de la localidad de San Pedro, frente a Concepción.

luis alberto acevedo primer aviador chileno en el centenario de su muerte

Luis Alberto Acevedo en en su gira al norte del país en su avión Chile

Acevedo era un deportista connotado del ambiente santiaguino. Durante muchos años estuvo integrado a los clubes ciclistas de la capital, amigo de Bertrand Tisné, quien le facilitaba bicicletas, pasaba tardes enteras en el parque Cousiño, practicando, compitiendo con los ciclistas de esa época.

Fue integrante del club ciclista Cóndor, cuando el siglo XX recién entraba a la vida y más tarde militó en Estrella de Chile, bajo cuyos colores ganó la primera versión criolla de los cien kilómetros. Tres horas y media de duro bregar por los jardines del parque le dieron la victoria ante pedaleros como Friedemann,  Dupré, Doren, Badalla, Downey, Figueroa y otros. Ya su nombre estaba en la mente de los aficionados y su esbelta figura se hacía conocida en las diversas competencias capitalinas.

El año diez, Centenario de la Independencia,  fue escenario de fastuosas ceremonias, pero también de los avances de la ciencia y la técnica que Europa exportaba a los cielos de América. Los hermanos Copetta (franceses avecindados en Chile) volaron por primera vez en la chacra Valparaíso (Ñuñoa), un modesto avión Voisin, traído especialmente para presentarlo durante las fiestas del Centenario, pero lamentablemente se accidentó en sus primeros vuelos, ese día histórico del 21 de agosto de 1910.

Como en muchos otros casos, la gloria sería para otro extranjero, el italiano Bartolomeo Cattáneo, cuando un 25 de diciembre, en un Bleriot de 50 HP., entusiasmó a los santiaguinos presentes en el parque Cousiño, quienes pudieron apreciar como el aviador despegaba y hacía virajes en torno a la ciudad.

Entre aquellos que quedaron deslumbrados por la pericia de Cattáneo estaba el pedalero Acevedo, quien desde aquel momento sólo vivió para leer todo lo relacionado con esta nueva ciencia de volar por los aires y no dudó un instante en prepararse económicamente para ir a Europa con el fin de estudiar aviación.

luis alberto acevedo primer aviador chileno en el centenario de su muerte

Acevedo en sus tiempos de ciclista. Segundo de izquierda a derecha

Ya en París, se dio cuenta que el dinero que llevaba no era el suficiente, por lo que pidió apoyo a su antiguo club ciclista Estrella de Chile, en la persona de Clodomiro Figueroa, a la sazón presidente de la entidad, quien actuando con gran nobleza y compañerismo, reunió y le envió los dineros necesarios para que Acevedo pudiera concluir sus estudios y regresar sin deudas a Chile.                   

En pocos meses Acevedo logró su brevet de piloto en la escuela de Luis Bleriot. A su regreso a Chile trajo consigo al mecánico Pierre Coemme y un avión Bleriot XI, con el que pensaba hacer demostraciones y luego clases de aviación.

El 13 de abril de 1912, bajo una carpa levantada en el parque Cousiño, se inició el armado del Bleriot traído por Acevedo. Para muchos esta es una fecha cualquiera, pero la verdad es que esta fecha tendrá un inicio y un fin en la carrera de aviador del joven deportista.

Ya iniciando su primer vuelo tuvo problemas con la altura de los árboles del parque, cayendo a tierra, sin mayores consecuencias para él, pero el avión sufrió destrozos que debieron ser reparados minuciosamente durante un mes.

Posteriormente vuela en Batuco para los periodistas, que quedan asombrados por la pericia del aviador. El 11 de mayo Acevedo hace su primera presentación ante el público del Club Hípico con un vuelo que causó sensación, siendo llevado en andas por los asistentes al término de su aterrizaje.

Es el inicio de su carrera, con altos y bajos que le llevará a recorrer el norte y sur del país, donde tendrá problemas con sus socios y donde la falta de dinero será una constante en su corta vida de aviador.

Pero Acevedo es tenaz y como última instancia decide hacer el raid Concepción, Talca, Santiago, a pesar de que su avión no está respondiendo del todo bien.

El 13 de abril de 1913, a un año de haber armado su primer avión en el parque, sucede lo inevitable, el Bío Bío será su tumba, una falla de la hélice será la responsable de que no pueda iniciar su raid siquiera. Así Acevedo, el primer aviador nacional, el pionero de los cielos, el soñador del año diez vuelve a la capital en una urna custodiado por los bomberos de Concepción. En la capital le espera una multitud,  nunca antes vista, que le acompañaría hasta su última morada en el cementerio general.

El presente artículo es un extracto del libro  LUIS ALBERTO ACEVEDO PIONERO DE LOS CIELOS, del autor HÉCTOR ALARCÓN CARRASCO, cuya segunda edición a cargo de EDICIONES IDENTIDAD Y FUTURO, sale en esta fecha a circulación.

 

Título: LUIS ALBERTO ACEVEDO PIONERO DE LOS CIELOS
Autor: Héctor Alarcón Carrasco
Registro Propiedad Intelectual: N° 168.723
ISBN: N° 978-956-7973-10-1
Editor: Corporación Cultural Identidad y Futuro
Tamaño 16 x 21 cms.
Páginas: 104
Santiago de Chile 2016
Valor: $ 6.000 más gastos de envío
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