Mucho más que un asiento

42

De madera, de ratán, de mimbre, de hierro, de plástico. Rígidas o acolchonadas. De exterior o interior. Nuevas y modernas o antiguas heredadas de la abuela. Las sillas pueden ser mucho más que un mueble para sentarse. Son un elemento de decoración que elegimos especialmente para que combine con la mesa, con los muebles de cocina o con la estética del living.

También sirven de apoyo para la ropa que nos sacamos al final del día, o del outfit que preparamos para vestir al día siguiente. Son el soporte de nuestro cuerpo durante las jornadas laborales y, sobre todo en los últimos dos años, las sillas son nuestras aliadas en el home office que vino a instaurar la pandemia de Covid-19. Definitivamente, son mucho más que un asiento.

Las sillas en el hogar

Se presume que el Antiguo Egipto fue el escenario histórico en el que apareció la primera silla y que lo hizo en respuesta a una necesidad. También se escucha que los griegos inventaron un artefacto similar al que conocemos, con respaldo curvo y patas. Pero sus formas y diseños fueron mutando al ritmo de la evolución humana. 

Hoy cumplen un rol fundamental en la vida cotidiana y están en casi todos los ambientes de la casa. Incluso, cuando ésta se convierte también en oficina, en nuestra lista de prioridades escala la compra de una silla gamer.

Está claro que la silla es para sentarse. Pero, como el resto de los muebles y los elementos decorativos de la casa, también forma parte de un conjunto armonioso que nos cobija día tras día cuando permanecemos en nuestro hogar. Puede completar un rincón del living o ubicarse en el dormitorio y cumplir la función de mesa de luz para apoyar una lámpara, un libro o un vaso de agua.

Las sillas están presentes en cada momento del día. Tanto en la cocina, como en el comedor, no pueden faltar a la hora de desayunar, almorzar, merendar o cenar. Si pensamos en este uso permanente, debemos recurrir a sillas estables y cómodas pero también resistentes y de fácil mantenimiento. 

En relación a materiales, diseños y uso, a la hora de elegirlas, existe una vasta variedad de sillas Chile. Incluso en materia de precios, el mercado ofrece desde costosos modelos hasta accesibles sillas promoción.

Muchas veces las sillas también están ligadas a la memoria emotiva, por ejemplo, cuando heredamos una silla, aquella en la que se sentaba la abuela y nos subía a su regazo. O la que formaba parte de esa antigua casa y hoy se conjuga con el moderno mobiliario de nuestra sala de estar, y que nos trae los más profundos recuerdos.

La silla en la que trabajamos

Cuando el desempeño laboral requiere permanecer varias horas sentados frente a la PC, debemos priorizar la comodidad. Pero, pensar en una silla confortable y ergonómica no significa descuidar la estética y la armonía del entorno. Si la decoración circunda los tonos pasteles, tenemos la posibilidad de incorporar una silla gamer rosada. 

Afortunadamente, el mercado nos ofrece un abanico de opciones para mantener el cuerpo mucho tiempo en la misma posición y no morir en el intento. El diseño ergonómico de la silla gamer Cougar es una alternativa a tener en cuenta a la hora de elegir dónde nos vamos a sentar para trabajar cómodos y contener de manera confortable todas las partes del cuerpo.

Pocos podemos elegir la silla que queremos cuando trabajamos en una oficina. Pero, el contexto sanitario del Covid-19, instaló la modalidad home office con mayor magnitud a nivel mundial. Y esto, nos presentó la posibilidad de seleccionar y comprar un asiento especial para trabajar en casa. Existe una gran variedad del modelo de silla gamer Chile. 

Una silla ergonómica para cuidar la salud

Según la Asociación de Ergonomía Argentina “a partir de su carácter preventivo e integral, la ergonomía busca reducir las cargas físicas, mentales, psíquicas y organizacionales a las que se somete el empleado (…) a fin de reducir el riesgo de accidentes laborales e índices de siniestralidad, promover la salud, seguridad y el bienestar de los trabajadores (…)”.

Mucho más que un asiento

Con frecuencia la jornada laboral demanda que permanezcamos durante horas sentados en la misma posición. Y aunque estamos en reposo, ello puede generar malas posturas y ocasionar dolores en la espalda, el cuello y la cabeza, entre los más comunes. 

Para evitarlo es importante elegir una silla que preserve nuestra salud. En concordancia con la definición y la misión de la disciplina, el diseño ergonómico está pensado para prevenir dolencias en huesos y músculos, aportando un soporte confortable para cada zona del cuerpo.

Por su forma y adaptabilidad, las sillas ergonómicas admiten ajustar y fijar el respaldo. Sentarnos, movernos y cambiar de posición de manera dinámica para no permanecer estáticos durante toda la jornada laboral. Los brazos pueden apoyarse en la altura y el ángulo deseados según el usuario. 

Estos modelos, también ofrecen la posibilidad de apoyar adecuadamente la zona lumbar, las cervicales, el tórax, la espalda y la pelvis. Esto facilita que el cuerpo sentado se mantenga en una buena posición. 

Su capacidad de reclinarse ayuda a relajar el sistema respiratorio y digestivo y permite una buena circulación de la sangre para evitar el entumecimiento de los miembros. Además, los materiales con los que están confeccionadas regulan la transpiración y resisten un uso prolongado. 

Para optimizar el cuidado de la salud al trabajar, es necesario pensar en el entorno laboral como un todo con el que interactuamos con todos los sentidos. Más allá de la silla que elijamos, debemos garantizarnos una buena iluminación y ventilación del ambiente. Mientras que el orden nos otorgará mayor comodidad física y hasta visual en ese espacio.

La silla está siempre presente. En la infancia y en el agotamiento físico y mental de una extensa jornada laboral. En el desayuno en familia y en la sobremesa después de una cena con amigos. Dediquémosle la importancia y la atención que se merece. En cada momento y para cada ocasión.