La otra cara de un pasatiempo, el tenis de mesa

14

Es conocido coloquialmente como ping-pong y a veces es difícil creer cuando alguien nos dice que no lo ha jugado nunca. Se trata de un deporte tan accesible que se puede practicar en las escuelas, universidades y hasta en la misma calle donde se ha ganado la reputación de un pasatiempo entre amigos.

La otra cara de un pasatiempo, el tenis de mesa
Fuente: Unsplash

Sin embargo, el tenis de mesa también tiene otra realidad muy alejada de ser un pasatiempo. Llevado al ámbito profesional esta disciplina ha demostrado estar a la altura de otros deportes de alta competición, donde sus marcas invierten tanto en equipamiento como tecnología. Eso le ha dado buenos resultados a su actual popularidad. 

Al igual que las marcas relacionadas con el tenis, el baloncesto o el fútbol que buscan darle una mayor satisfacción al público mediante actualizaciones de sus productos, las marcas relacionadas con el tenis de mesa también invierten tiempo y dinero en la implementación de tecnología para una competición más exigente que empuja a los oponentes a un nivel mayor durante las contiendas. Esto ha sido muy bien aprovechado por los equipos, selecciones y jugadores que recurren a la inteligencia artificial para ganar torneos. 

De hecho, existen dos marcas en la actualidad que vienen trabajando de manera tecnológica en dos elementos esenciales de esta disciplina: la raqueta y el movimiento coordinado del tenismesista.

Inteligencia artificial 

La marca Stiga, que es una de las compañías más importantes del tenis de mesa en el mundo, invierte mucho en su tecnología de mesas y raquetas. Cada año busca mejorar las características de sus implementos bandera que han generado un ambiente más competitivo en el ping-pong internacional.

Su más reciente modelo de paleta “Royal Five Star”, hecha solo para competición, está muy bien equipada con tecnología de alta gama. Contiene un recubrimiento de goma y esponja en la parte superior de la madera y mango, ambos con tecnología ACS que genera comodidad y una mejor respuesta en contacto con la pelota. Asimismo, lleva consigo tecnología de fibra de carbono que reduce el impacto y vibraciones durante una partida intensa.

Detalles en la ciencia del juego de mesa que ha cautivado a sus seguidores y sigue atrapando más audiencia. Durante los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 las finales por las medallas de oro fueron las más sintonizadas en la historia del ping-pong con 350 millones de espectadores solo en China, y 19 millones de impresiones en las redes sociales en todo el mundo. 

Además de usar la televisión o las plataformas sociales para seguir a detalle las partidas, sus seguidores también usan otras tecnologías para una conexión más directa, como simuladores de juego 3D y las casas de apuestas en Chile, que dan la opción de seguir en vivo diferentes torneos y ligas internacionales además de apostar en directo tanto en opción simple como combinada. Sin duda, la popularidad de este deporte ha logrado posicionarse con éxito en este tipo de plataformas. 

Mesas que recolectan datos

Finalmente, otra de las compañías que pretende revolucionar el mercado del ping-pong profesional es FastPong. La marca surcoreana acaba de estrenar un tipo de mesa con inteligencia artificial útil para los entrenamientos en solitario. Está diseñado con paneles de sensores que recolecta datos sobre la fuerza del tenismesista cuando golpea la pelota y los reflejos en tiempo real que se pueden ver en un teléfono móvil mediante una aplicación. 

El objetivo es mejorar los movimientos, estilo de saque y recepción del jugador. De hecho, estudios revelaron que el constante uso de la máquina mejora el tiempo de reacción y la fuerza del golpe. Es más, hoy en día está siendo utilizado por algunos entrenadores para mejorar la técnica tanto en control de pelota como para el desarrollo de una estrategia.

En resumen, el tenis de mesa al igual que otros deportes de alto nivel de competición no se ha quedado atrás en cuanto al uso de tecnología se refiere. Viene generando interesantes aportes en una disciplina que a simple vista no parece necesitar de tantos algoritmos, sin embargo, deja claro que la revolución para cualquier tipo de deporte está en la tecnología.