Una investigación liderada por paleontólogos de la Universidad de Chile confirmó nueva evidencia sobre la presencia de dinosaurios terrestres y aves del Cretácico Superior en Algarrobo, Región de Valparaíso. El estudio, publicado en la revista científica Cretaceous Research, reanalizó fósiles conservados durante décadas y aportó una nueva interpretación sobre la fauna que habitó la zona hace millones de años.

Contenidos
Revisión de fósiles históricos aporta nuevos hallazgos
El trabajo fue desarrollado por los investigadores Sergio Soto Acuña, Rodrigo A. Otero, Raúl Ugalde, Héctor Ortiz y José Luis Brito, en el marco de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile y del Núcleo Milenio Transiciones Evolutivas Tempranas de Mamíferos (EVOTEM).
Los resultados fueron publicados bajo el título Beyond marine reptiles: ornithopod and avian remains from the Upper Cretaceous of Algarrobo, central Chile, investigación que revisó materiales provenientes de los Estratos de Quebrada Municipalidad, una formación conocida por sus importantes registros fósiles.
Restos atribuidos a reptiles marinos fueron reinterpretados
Uno de los principales aportes del estudio surgió a partir de una nueva revisión de colecciones históricas conservadas en museos. Durante ese proceso, el equipo determinó que algunos restos que durante años habían sido identificados como reptiles marinos correspondían, en realidad, a un dinosaurio terrestre.
De acuerdo con los investigadores, uno de los fósiles conserva parte de un fémur perteneciente a un dinosaurio herbívoro de gran tamaño. Aunque el material no permite describir una nueva especie, sus características lo vinculan con los ornitópodos, un grupo de dinosaurios herbívoros ampliamente distribuido durante el Cretácico.
El estudio también reinterpreta el registro de un ave fósil
La investigación permitió además revisar el origen de restos de un ave fósil que anteriormente habían sido asociados a rocas mucho más recientes. Con la nueva información sobre su procedencia, el equipo concluyó que corresponden al Cretácico Superior, convirtiéndose en el registro de ave fósil más antiguo conocido hasta ahora en Chile.
Según explicó el paleontólogo Sergio Soto Acuña, la presencia de aves cercanas al grupo de las aves actuales durante la época de los dinosaurios representa un hallazgo relevante, debido a la escasez de registros fósiles de este tipo para ese período en Sudamérica.
Algarrobo revela un ecosistema más diverso de lo que se creía
Hasta ahora, Algarrobo era reconocido principalmente por el hallazgo de reptiles marinos como plesiosaurios y mosasaurios, además de tortugas marinas y tiburones. Sin embargo, la nueva investigación plantea que el antiguo paisaje también estuvo influenciado por ambientes continentales cercanos, donde habitaron dinosaurios terrestres y aves.
Para el equipo, estos resultados amplían la comprensión de los ecosistemas que existieron en la zona central de Chile durante el Cretácico Superior y demuestran el valor científico que aún conservan las colecciones paleontológicas históricas.
Investigadores llaman a proteger el yacimiento paleontológico
Los autores del estudio advirtieron que los afloramientos donde aparecen estos fósiles enfrentan amenazas derivadas de la erosión natural, el crecimiento urbano y futuros proyectos de infraestructura, factores que podrían afectar sectores que todavía no han sido estudiados en profundidad.
El paleontólogo Rodrigo Otero señaló que los nuevos hallazgos muestran la importancia de continuar revisando colecciones históricas, ya que materiales interpretados décadas atrás pueden entregar información distinta a la luz de nuevas investigaciones. En esa misma línea, Sergio Soto Acuña destacó que el yacimiento de Algarrobo posee un alto potencial científico y planteó la necesidad de fortalecer su conservación para favorecer futuras investigaciones.




