¿Has oído alguna vez sobre el ermitaño de las chilcas? Si alguna vez pasaste en tu auto desde la Región Metropolitana por la ruta 5 hacia La Calera, quizá te encontraste con él. Aunque si fue después del 97 tal vez solo te cruzaste con los recuerdos y las historias que se tejieron alrededor de este personaje.

Pero ¿quién era el ermitaño de la cuesta las Chilcas? Un hombre mayor, que vivía y dormía en una formación del camino desde hace más años de lo que el pueblo recuerda. Algunos dicen que desde 1969, otras que quizá estuvo antes ahí, pero el tiempo ha borrado esta memoria.
¡Hemos recopilado información de este icónico hombre, parte de la historia de las carreteras chilenas aquí! Lee más sobre el ermitaño de las chilcas.
Historia del ermitaño de las chilcas
Lo que se sabe con certeza de este hombre es que, aunque pudo haber estado en la zona antes de 1969, fue a partir de ese año que comenzaron las historias sobre su paso por el camino. Y que su fallecimiento ocurrió en 1997.
El nombre con el que todos lo conocían era Juanito; pero tras el hallazgo de su cuerpo se supo que en realidad se llamaba Luis González.
Sobre Juanito solo se sabe lo que él mismo alcanzaba a contar a los viajeros y lo que los pasantes comentaban de su carácter: arisco, reservado, y con un claro desagrado por las cámaras.
Sobre Luis González se conoce poco: fue un trabajador obrero que años atrás había trabajado en obras vinculadas a la Ruta 5 Norte.
Se supo de su muerte porque los vecinos y camioneros que pasaban regularmente por la zona, y que acostumbraban a verlo, notaron que los regalos y presentes que le dejaban comenzaron a acumularse sin que él los retirara. Al bajar a investigar, encontraron su cuerpo. Estudios posteriores determinaron que había fallecido de hipotermia durante una noche muy fría de junio.
A pesar de su anonimato durante tantos años, su funeral fue un evento masivo que convocó a todo el pueblo de Llay-Llay. Y no terminó allí: durante días, camioneros y conductores que pasaban por la zona tocaban sus bocinas en memoria del ermitaño de Las Chilcas, un pequeño gesto que mantuvo vivo su recuerdo.
Leyenda del ermitaño de la cuesta las Chilcas
Aunque esto es lo que se conoce sobre la historia real del viejo ermitaño de Las Chilcas, también existe una leyenda en torno a él. Mucho más trágico que los hechos, asegura que Juanito era un médico que, un día, viajando en su auto por la ruta, sufrió un accidente en el que toda su familia murió. Enloquecido por el dolor, abandonó su profesión y decidió vivir en el lugar, lejos del mundo y de sus recuerdos, cuidando y vigilando el sitio que había cambiado su vida para siempre.
¿Habías oído alguna vez del ermitaño de la cuesta de Las Chilcas? Su tumba todavía puede visitarse en el cementerio de Llay-Llay. Si estás por la zona, ¡date una vuelta y conoce más de las historias que cuentan los lugareños!



