¿Sabías que existió un ejército en América que fue pagado por la monarquía española? Se llamó Tercios de Arauco y no eran aficionados: eran militares preparados y organizados de forma permanente, algo poco común en América en ese momento. Además, tenían un propósito: defender la frontera del reino de Chile frente a los mapuches.
En esta publicación, te contamos más acerca de los Tercios de Arauco, también llamados el Ejército de Arauco.
El contexto de la Guerra de Arauco en Chile
Para entender a los Tercios de Arauco, primero hay que mirar el conflicto en el que nacen: la Guerra de Arauco.
Desde mediados del siglo XVI, los españoles intentaron avanzar hacia el sur de Chile, pero se encontraron con una resistencia constante del pueblo mapuche. La cual provocó que la conquista no fuera rápida ni estable.
El resultado fue asentamientos españoles frágiles, con pocos recursos y bajo ataques frecuentes. A esto se sumaba un problema clave: no existía un ejército permanente. Así, las fuerzas militares se reunían solo cuando era necesario y sin una organización sólida.
Como consecuencia, en 1598 una gran rebelión obligó a los españoles a abandonar varias ciudades y retroceder hacia el norte. Desde ese momento, el conflicto cambió: ya no eran campañas aisladas, sino una guerra que se extendería por un largo periodo.
Surgimiento y propósito de formación de los Tercios de Arauco
Ante ese escenario, la Corona española modificó su estrategia en Chile. El sistema basado en expediciones ocasionales ya no era suficiente.
A comienzos del siglo XVII, bajo el gobierno de Alonso de Ribera, se creó una fuerza permanente: el Ejército de Arauco. Su diferencia principal era clara: ya no se trataba de grupos reunidos para campañas puntuales, sino de un cuerpo militar estable, con disciplina y organización continua. Muy parecido a los ejércitos europeos de aquel entonces.
Para sostenerlo, se implementó el Real Situado, un financiamiento que llegaba desde el Virreinato del Perú. Gracias a esto, los soldados podían recibir un pago regular, algo poco común en América en ese momento. Esto marcó un cambio importante frente al modelo previo, donde los propios participantes asumían los costos de la guerra.
Su objetivo tampoco era conquistar más territorio de inmediato, sino algo más concreto: defender la frontera del río Biobío. Para lograrlo, se establecieron fuertes y se aseguró el abastecimiento necesario para mantener al ejército en la zona.
El fin de los tercios de Arauco
El ejército de Arauco no desapareció por una derrota en Chile. Su final responde a un cambio más amplio en el ejército español.
A inicios del siglo XVIII, con la llegada de los Borbones, se impulsaron reformas para modernizar las fuerzas militares. En 1704, el rey Felipe V ordenó reemplazar el sistema de tercios por regimientos, una organización más acorde a las nuevas formas de guerra en Europa.
Como parte de ese proceso, los Tercios de Arauco dejaron de existir como unidad y pasaron a integrarse en esta nueva estructura.
¿Conocías la historia de este ejército y su rol en Chile?


