Yurika Guevara y sus Obras de la Escuela Cuzqueña

360

El Catolicismo popular tiene raíces comunes  y modalidades de expresión ricamente variadas pero análogas en todos los pueblos hermanos de Latinoamérica. A lo largo de los 500 años del encuentro-choque entre los conquistadores, colonos y misioneros ibéricos de una parte y los pueblos amerindios de otra, hubo en nuestro Sub-Continente una prolongada y orgánica elaboración cultural — de extraordinario valor — vivificada por la luz del Evangelio.

Tal proceso cultural constituye uno de los vectores populares básicos de las identidades nacionales de cada una de nuestras naciones hermanas. Él ha estado marcado por la excepcional percepción intuitiva de nuestros pueblos originarios, por su sentido de lo sagrado y de lo maravilloso, su convicción de la interacción entre la vida terrena, el comportamiento moral y el mundo sobrenatural, por su amor entrañado a sus tradiciones insertas en el entramado familiar y laboral.

La revolución industrial — con todos sus desdoblamientos y progresos posteriores — y la vida moderna  cargan en su propio dinamismo tendencias secularizantes, cosmopolitas y, a veces, deshumanizantes, las cuales podrían haber marchitado y hecho desparecer esta producción tradicional de una cultura viva que se nutre de nuestras hondas raíces mestizas y agrarias, elevadas por la savia sobrenatural de la Religión Católica. Los tesoros de Fe, de Sabiduría, de arte, de oficios y de manualidades llenos del colorido de alma y de la originalidad latinoamericanas que tal cultura tradicional posee, tuvieron raigambre y vitalidad para mantenerse hasta nuestros días. Y no sólo deben ser salvaguardados, sino crecer en expresión y refinamiento. Son tesoros de Fe, cultura y vida llamados a dar una contribución tradicional renovada al desarrollo de nuestros pueblos  humanizándolo, aportándole belleza, armonía, pátina de historia, misterio y densidad de ser.

Yurika Guevara 9523Identidad y Futuro, ha recibido en estos días la visita de la pintora  Yurika Guevara, que se inscribe en el antiguo legado de la conocida Escuela Cuzqueña. Se encontraba de paso en Santiago acompañada de su hermana y representando a toda una familia comprometida — cada uno con su aporte proprio — en la continuidad de este arte tradicional peruano. Ella y su hermana estuvieron en nuestra casa para darnos a conocer su labor

Como tantos de la misma Escuela, su trabajo lo ha heredado de su padre y éste a su vez del suyo, relata Yurika, quien se dedica hoy en día junto al resto de su familia a esta sugestiva labor que traspasa la frontera sutil y difícil de fijar entre el artesanado de calidad y el arte. Diferentes advocaciones de la Virgen,  San José y el Niño Jesús, los Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, entre muchos otros, componen la iconografía sacra de sus pinturas, las cuales muestran el sello personal del artista principalmente en las fisonomías, dentro de una recreación de temas y modelos siempre fiel a los cánones de la Escuela Cuzqueña. La elaboración de tales pinturas es una expresión estética y cultural pero forma parte inseparable de una religiosidad vivida , nos explica la pintora, sirviendo también de catequesis natural e inolvidable para los niños de la familia por generaciones.

Quien se interese por la Obra de la familia Guevara, puede contactar a Yurika en su celular 50412928.