Nuevo Libro “Queule, entre Mar y Tierra 1950-2012”

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Hace pocos días fue presentado el Libro “Queule entre mar y Tierra”, el cual recopila la “pequeña historia” de esta localidad de la comuna de Toltén. Es el resultado de la investigación histórica y recopilación fotográfica de la antropóloga Yoselin Jaramillo y el historiador Ismael Basso. Fue posible gracias a un Fondart, del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

tapa-queule-entre-mar-y-tierraAngol, Purén, Imperial y Queule, son sin lugar a dudas los poblados más antiguos de la Araucanía en los que los españoles desarrollaron alguna actividad, mereciendo posteriormente, ya durante la República, su fundación como poblados en que el Estado asume algunas gestiones para su desarrollo.

En el caso específico de Queule fue parte del Camino Real que por la costa se dirigía de Concepción a Valdivia. En ese lugar, como dice el sacerdote Gabriel Guarda en su “Flandes Indiano” Consta que en 1655 “hay embarcaciones de canoas, como lo son Chan Chan, Queule y Toltén, en que tasadamente caben ocho personas por cada una”.  Esto nos indica la existencia de alguna tribu ya presente en el lugar y seguramente ocupando la bahía sobre la que asienta el actual poblado. En ese sector los españoles encontraron en aquella lejana época muchas tribus que les prodigaron su amistad.

Buscando los albores de este asentamiento y la forma de vida de sus habitantes hasta la actualidad, la antropóloga Yoselin Jaramillo Belliazzi y el historiador Ismael Basso Zapata, investigador, historiador y docente, nos entregan su visión de este pequeño poblado pesquero, perdido al sur poniente del plano de La Araucanía, que como muchos pueblos y caletas tiene su propia idiosincrasia, una pequeña historia, que es la historia del pueblo pescador de Chile, con sus desencantos contenidos en aspectos legales que día a día vulneran las posibilidades de sus habitantes  y con las alegrías que suponen vivir en un lugar de impresionante belleza natural y que poco a poco va despertando al turismo, que pareciera ser la industria mundial del siglo XXI.

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La fundación, tanto de ciudades como de pequeños poblados, nunca se ha visto muy favorecida en el país con la inscripción de un acta de nacimiento, una Ley, un Decreto, o un simple papel explicativo, por lo que muchas veces los historiadores deben recurrir a fechas aproximadas –como en este caso- para determinar la fundación del poblado.

Es indudable que cuando la Armada de la época dispone que el Capitán de Navío Leoncio Señoret ejecute los trabajos hidrográficos de que se da cuenta en la obra -1855-, queda establecido el tipo de barcos que pueden atracar en el precario muelle, situación que años más tarde le permitirá ser declarado Puerto Menor -14 de mayo de 1869-. Esto lo coloca en un lugar destacado ya que con fecha 21 de noviembre de 1846 se había dispuesto establecer poblaciones en todos los Puertos Menores, considerando la entrega y/o venta de sitios, según la naturaleza del lugar.

Con esos y otros antecedentes los autores de “Queule, Entre Mar y Tierra 1950-2012”, logran llevar al lector en un viaje hacia la historia de este pequeño puerto, utilizando la valiosa ayuda de la memoria, contenida en múltiples entrevistas a personajes que han participado en la vida activa de esta apartada localidad de la Comuna de Toltén.

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No dejan de impresionar los sufrimientos de su población: incendio, erupción del volcán Villarrica y el terremoto del 22 de mayo de 1960, que fue un retraso para los avances que se habían logrado en los años cincuenta; todo ello está relatado en este libro que sin duda es el claro testimonio de lo que ha sido la vida en aquel lugar costero, un tanto desconocido de La Araucanía, con las reminiscencias valdivianas que le son propias por estar más cercano de esa ciudad que de la capital de la Araucanía.