¿Sabías que existe una guerra de la longaniza chilena? Al menos en la ficción se ha retratado así. Denominación de origen es un filme en el que se narra la lucha por la denominación de origen de este riquísimo embutido.

La película fue producida por Tomás Alzamora y está basada en un peculiar hecho real ocurrido en 2018: el año en que la longaniza de Chillán le ganó a la longaniza a San Carlos en un festival ¿conocías este dato?
Sin lugar a duda es interesante, pero nos lleva a hacer una pregunta ¿dónde se originó la longaniza en Chile?
La longaniza es de Chillán
¡Antes que salte por aquí un sancarlinos vamos a tomar esta afirmación con pinzas! ¿Por qué se dice que la longaniza es de Chillán? Porque no es solo una frase repetida de boca en boca. Desde abril de 2023, la longaniza de Chillán cuenta con denominación de origen oficial, otorgada por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi).
¿Qué es la denominación de origen? Es un reconocimiento legal que protege el nombre de un producto cuando este está ligado de forma directa a una zona geográfica. No basta con que algo se produzca en un lugar: se necesita que su calidad, reputación y características dependan del territorio y del saber hacer local.
En el caso de la longaniza de Chillán, la denominación de origen fue el resultado de más de cuatro años de trabajo. El proceso fue impulsado por los propios productores cecineros de la zona, con apoyo de INACAP y otras instituciones. Ellos lograron demostrar que este embutido no solo se fabrica en Ñuble, sino que su sabor, su técnica y su historia son inseparables de la región.
Pero ¡si la longaniza es española!
Ahora podrías decirme: “¡La longaniza es un producto de España!” Y sí, es verdad: este embutido se elabora en varios países, y su origen es claramente europeo. Pero ojo, que aquí no estamos diciendo que la longaniza nació en Chillán, sino que la “longaniza de Chillán” —así, con nombre y apellido— es un producto único, con identidad propia y ahora con Denominación de Origen en Chile.
¿Entonces la longaniza de San Carlos?
Pues claro que existe. Y no solo existe: tiene historia, tiene sabor y tiene a todo un pueblo que la defiende con orgullo. En San Carlos también se hace longaniza desde hace décadas. Pero la diferencia está en lo legal: la longaniza de Chillán es la que cuenta con Denominación de Origen.
¿Eso significa que la de San Carlos no vale? Para nada. Lo que pasa es que el nombre protegido es “longaniza de Chillán”, con todos los requisitos técnicos, de proceso e ingredientes que exige ese sello oficial. San Carlos puede seguir produciendo su longaniza y llamarla como tal, siempre que no utilice la denominación registrada.
Ahora ¿quién la inventó primero? Aún es tema de debate. Pero en gusto y sabor, la competencia sigue tan viva como siempre. Porque si hay algo que une a Chillán y San Carlos… es el amor por la longaniza.




