Patrimonio Ferroviario en la Araucanía

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Para quienes no tuvieron oportunidad de concurrir hasta el MNFT “Pablo Neruda” el pasado 25 de mayo Día del Patrimonio, les resumiré algunos aspectos de mi intervención sobre el PATRIMONIO FERROVIARIO en nuestra Región de la Araucanía.

Estación de trenes de Carahue, Araucanía.

Esta charla fue resumida en:

  • Construcción de la Red Central y 28 Estaciones desde Renaico a La Paz.
  • Construcción de 10 ramales y sub-ramales con 58 Estaciones.
  • Puentes ferroviarios en la Red Central y Ramales (50)
  • Túneles ferroviarios (3)

A contar de 1873 el ferrocarril ingresó primeramente a la actual Provincia de Malleco mediante el entonces llamado ramal San Rosendo a Angol, lo que integraba a esa ciudad con el Ferrocarril del Sur, que en esa fecha ya pasaba por San Rosendo a Concepción.

Luego se continuó con el tendido de la red central entre Renaico y Victoria (1883), construyéndose la vía por secciones (Renaico a Collipulli y Collipulli a Victoria, ya que todavía no se construía el puente sobre el Malleco).

En 1907, la Red Central se extendía entre Renaico y Antilhue, en plena operación del Viaducto del Malleco, diseñado por el ingeniero chileno Aurelio V. Lastarria, cuyas piezas fueron fabricadas íntegramente en Francia por la empresa Schneider & Creusot, cuya impresionante obra fue inaugurada por el Presidente José Manuel Balmaceda (1891). Paralelamente se fue construyendo la vía hacia el sur, pudiendo contar con un ferrocarril que ya en 1913 nacía en Iquique y terminaba en una punta de rieles en la sureña ciudad de Puerto Montt.

La falta de caminos y el deseo de los distintos gobiernos de integrar el país, dio fácil paso a la aprobación de proyectos que permitieron construir 10 ramales y sub-ramales en nuestra región.

De esta manera, Angol de los Confines, la ciudad frontera con el llamado Territorio Mapuche y principal enclave militar de la zona, pasó a ser el punto de partida para las tropas del Ministro del Interior don Manuel Recabarren, quien al mando de unos dos mil hombres de tropa, principalmente zapadores y apertrechado por un equipo logístico repartido en un convoy de más de trescientas carretas, fundó los fuertes de Quino, Quillem, Lautaro, Pillanlelbún y finalmente Temuco el 24 de febrero de 1881.

Paralelamente, en la misma comitiva del Ministro Recabarren, cuatro ingenieros iban verificando las condiciones del terreno para una futura vía férrea, que debería desplazarse desde Angol u otro lugar, hasta la lejana ciudad de Valdivia.

Los Ramales

Mientras avanzaba la red central, se inició la construcción de los llamados “ramales y sub ramales ferroviarios” que se iniciaron con el de Angol a Traiguén (1883); Temuco a Carahue (1900), Púa a Curacautín (1906), que más tarde se extendió a Lonquimay; Cajón a Cherquenco (1912); Freire a Cunco (1921); Loncoche a Villarrica (1928), Freire Toltén (1938) y los sub-ramales: Saboya a Capitán Pastene (1908): Lebu a Los Sauces (1923) y Quino a Galvarino (1928).

Puentes Ferroviarios en la Araucanía

Ríos y esteros que cruzan de cordillera a mar, hicieron necesaria la construcción de puentes en variados lugares, siendo necesario contratar en los Estados Unidos y en Francia la construcción de muchos de ellos, ya que en el país no existía la ingeniería necesaria para dar vida este tipo de estructuras.

Se construyeron alrededor de 45 puentes de entre 10 y 350 metros de largo, aparte de otros más pequeños y muchas alcantarillas para el perfecto paso de las vías, tanto en la red central como en los ramales, cuyas estructuras todavía soportan el paso del tiempo.    

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Destacan por sus estructuras y longitudes los puentes sobre el Chol Chol en Nueva Imperial, del ramal Temuco a Carahue (418,37 metros), declarado Monumento Nacional y en la Red Central los siguientes: Toltén, en Pitrufquén (450,00 metros); Cautín en Temuco (420 metros); Malleco en Collipulli (350,00 metros), Monumento Nacional; los llamados gemelos Colo y Traiguén, al norte de Victoria, (335,00 metros, hoy bastante disminuidos); los puentes Quino y El Salto, al sur de Victoria (de 200 y 199 metros de longitud) y finalmente el puente Quillem, del poblado del mismo nombre (209 metros).

Túneles ferroviarios construidos en la Araucanía

NOMBRE UBICACIÓN LARGO
Las Raíces Malalcahuello – Lonquimay 4.545 metros
Rucamanque Lumaco – Capitán Pastene 53 metros
Afquintúe La Paz – Afquintúe 400 metros

Conclusión general

Estaciones

En La Araucanía se construyeron 226,9 kilómetros de la Red Central de Ferrocarriles, entre las estaciones de Renaico y La Paz.

Diez ramales y sub-ramales aportaron con 659,143 kilómetros de vía, los que a la fecha se hallan fuera de servicio, por haberse levantado la totalidad de los rieles a contar de los años ’70, en que empezaron a ser suprimidos.

En la red Central se ubicaron 28 estaciones y un paradero (1936), de los que se conservan en distintas condiciones un total de 19 edificios de estaciones.

Con motivo del cierre de los ramales en los años 70 y 80 del siglo pasado, se produjo un virtual abandono de estaciones y material ferroviario, lo que originó robos y destrucción en diversos lugares.

Por esa situación, de 58 estaciones construidas en ramales, sólo se mantienen 19 en diversas condiciones, algunas están en poder de particulares, presuntamente arrendadas y otras están desocupadas, con un deterioro manifiesto en su interior, como es el caso de Cullinco en el ex-ramal Púa Lonquimay.

Un total de 84 estaciones ferroviarias se construyeron en la Frontera, de las que sólo se conservan 38, algunas en precarias condiciones. Las más afectadas son las construcciones de madera, especialmente las que fueron levantadas en la primera época y que ya son más que centenarias, como es el caso de Selva Oscura, Carahue, Ranquilco y Labranza, entre otras.

Destacan las estaciones del ex ramal Freire Toltén, las que están en poder de los municipios y sirven como bibliotecas y una como posta.

En el ex ramal Púa a Lonquimay, se conservan muy bien las estaciones de montaña de Manzanar, declarada Monumento Nacional y Malalcahuello (usada como biblioteca), ambas entregadas en comodato al municipio de  Curacautín.

Puentes y Viaductos

Fue necesaria la construcción de una cincuentena de puentes sobre los 10 metros de largo, de ellos 9 están en el rango de los 200 y más metros, de los que hay ocho en la Red Central y uno sobre el río Chol Chol, frente a Nueva Imperial.

Mención aparte merece el Viaducto del Malleco, diseñado por el ingeniero chileno Aurelio Lastarria, hecho a pedido por la firma Schneider & Creusot en Francia, cuyo armado se inició el 1° de marzo de 1889 y fue inaugurado por el Presidente José Manuel Balmaceda el 26 de octubre de 1890.

El año 1990 el Viaducto del Malleco fue declarado Monumento Nacional.

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En estos momentos están en reparaciones los puentes Cautín, de Temuco y Toltén de Pitrufquén, ambos por haber sufrido severos deterioros con el paso del tiempo. Como es natural, este hecho mantiene cortada la vía desde Temuco al sur.

Túneles

Tres túneles se construyeron en La Araucanía, siendo el más importante el túnel Las Raíces, con cuya construcción se pensaba que el ferrocarril chileno llegaría a la frontera, con el fin de empalmar hasta Bahía Blanca, situación que no se concretó, por lo que ya en los setenta se iniciaron los trámites por la Gobernación de Curacautín para que pudieran circular vehículos por su interior. Años más tarde esta idea fue acogida por las autoridades y hoy está dedicado solamente a la actividad vehicular.

El túnel Afquintúe todavía forma parte de la Red Central y seguramente volverá a prestar servicios una vez que se reparen los puentes Cautín y Toltén.

El túnel Rucamanque, cercano a Capitán Pastene, recibe cierta protección de la colonia italiana, por lo que se ha mantenido en buenas condiciones. A pesar de no estar operativo, recibe visitas de muchos turistas y hoy día se quiere incorporar a un parque natural que se levantará en esa zona.  

Museos y Turismo

La antigua casa de máquinas de Temuco ha sido transformada en Museo ferroviario y con el material rodante que se le entregó, mantiene vigente el valor patrimonial de variados tipos de locomotoras y otros elementos ferroviarios.

Algo similar ocurrió en Carahue, que con dos locomotoras y diversos vagones armaron dos trenes, creando un espacio abierto a la ciudadanía, que entre otras cosas puede ver videos ferroviarios en un antiguo vagón o tomar un café en un coche comedor.

Destaca en esta situación la localidad de Púa, en cuya estación por desperfectos quedaron ancladas dos locomotoras a vapor que iban al norte. A pesar de haber sido robados casi todos sus elementos de bronce, se les hizo una recuperación pintándolas de negro con ribetes blancos, lo que demuestra el interés por este tipo de locomotoras como representación patrimonial. 

Traiguén conserva también una locomotora eléctrica de 1901, de propiedad del industrial José Bunster, que acarreaba trigo y otros cereales entre su molino y la estación ferroviaria en época en que la región era considerada “el granero de Chile”, por lo que está expuesta frente a la estación de ferrocarriles. 

Son historia la casa de máquinas de Victoria y Traiguén, en cuyos talleres se hacían importantes trabajos de mantenimiento. Nada queda de esos viejos edificios.

Finalmente debemos recordar que el Gran Hotel Pucón fue obra de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado, conocido en su tiempo como el más moderno del sur; podía alojar 150 personas y tenía comedores para 300.

Conforme a diversas cualidades son Monumento Histórico Nacional la estación de la localidad de Manzanar, del ramal Púa a Lonquimay: el Viaducto del Malleco, de Collipulli y el viaducto del Chol Chol en Nueva Imperial.     

Este es el disminuido Patrimonio Ferroviario en La Araucanía. Valorarlo, imposible, cuidarlo es una misión muy difícil, sólo nos queda velar porque el ferrocarril pueda renacer de sus cenizas y que de nuevo se activen sus vías hasta la frontera, para así cumplir el sueño casi centenario que chilenos y argentinos gestionaron en el hoy olvidado convenio Barros Jarpa-Noel, un lejano 25 de abril de 1922.

TEMUCO, 25 de  MAYO de 2019