El sábado 8 y domingo 9 de septiembre se celebrará la segunda versión de la Fiesta de la Tortilla y la Longaniza en la Plaza Cívica de Coelemu, ciudad perteneciente a la nueva Región del Ñuble y distante 59 km de Concepción por ruta. La celebración costumbrista recogerá tradiciones culinarias, concursos, artistas invitados, música folclórica y más.
El alcalde de Coelemu, Alejandro Pedreros, hizo una invitación a toda la región de Ñuble a participar de esta tradicional fiesta: “Dado el éxito de la primera versión del año 2017 hemos decidido repetir en nuestra comuna la Fiesta de la Tortilla y la Longaniza, por ello la invitación es que vengan a pasarlo muy bien y a disfrutar de una muy buena gastronomía, donde encontrarán las mejores longanizas y tortillas”, afirmó.
La cita es para el sábado 8 y domingo 9 de septiembre a partir de las 10 horas en la Plaza Cívica de Coelemu.
La Tortilla al rescoldo
Es el de pan más antiguo que aún se prepara en nuestras cocinas. Nos acompaña desde la Conquista.
Según detalla el escritor e historiador Aurelio Díaz Meza en uno de los capítulos de sus «Leyendas y Episodios Chilenos«, “la tortilla de rescoldo ya se comía con queso y un vino cuando aún no tenía lugar la destrucción de Santiago por las huestes de Michimalongo. Por ejemplo, cuando el conspirador aliado de Sancho de la Hoz y de Solier, don Alonso de Chinchilla, fue hecho prisionero por Pedro de Valdivia poco antes de salir a verificar las malas noticias que llegaban sobre los alzamientos indígenas en Marga-Marga y Concón, sus secuaces habrían intentado pasarle instrucciones secretas a través de un papelito colocado dentro de una de estas tortillas para su almuerzo, pero fue descubierto, quedando expuestos y desbaratados los complotados, ordenando el Teniente Alonso de Monroy la detención y ejecución de los cabecillas”. (1)
Su preparación es con harina de trigo, manteca y sal (no lleva levadura) y se cocina en el rescoldo de un fuego que normalmente se hace sobre arena fina, para que esta abosorba el calos y con eso mejorar la cocción. Luego de desenterrarla, se limpia con un paño o cepillo y se sirve en trozos.
Las familias aprovechaban las cenizas del almuerzo del mediodía para dejar cociendo el pan que se serviría a media tarde. Ante el aumento del uso de las cocinas a leña o gas en reemplazo de los antiguos fogones, esta forma de hacer pan se ha hecho escasa, pero persiste en algunas áreas rurales.
(1) https://urbatorium.blogspot.com/2008/12/entre-la-tortilla-de-rescoldo-y-la.html




