Si ha tenido la posibilidad de visitar Valdivia durante el verano, de seguro más de algún recuerdo se relaciona con la noche que a fines de febrero engalana las aguas del Calle-Calle. El río se pinta de colores y reúne a los valdivianos para festejar la creatividad, despedir el verano y a quienes vinieron con él y así entrar nuevamente en la rutina laboral.
La jornada en que la capital de la Región de los Ríos sale a la calle, se llama «La Noche Valdiviana», y desde varias décadas ha sido parte de una de las tradiciones más emblemáticas con que se recuerda a Valdivia en el resto del país.
Este 25 de febrero de 2012 se celebrará una nueva edición conmemorando los 460 años de existencia de la ciudad.
El reconocido evento se destaca en ámbito nacional por un espectáculo pirotécnico de primer nivel y un desfile de embarcaciones con diversas alegorías, diseñadas por la propia comunidad local, que buscan sorprender a los miles de espectadores quienes disfrutan en familia del punto culmine del programa “Verano en Valdivia”. Con el hermoso espectáculo fluvial, el municipio ofrece a sus visitantes un turismo completo y de calidad que recrea y maravilla.
Las embarcaciones son ornamentadas con diversos motivos, los que han sido escogidos con especial cuidado, debido a la importante valoración que tiene el tema presentado en el contexto del concurso; escenas de películas, maravillas arquitectónicas del mundo, figuras mitológicas y representaciones de animales, sorprenden a la gran cantidad de público que se acerca a la costanera de la ciudad, lugar naturalmente privilegiado para contemplar el espectáculo.
La ruta fluvial comienza en el Puente Pedro de Valdivia hasta el terminal de buses de la ciudad. El traslado de un lugar a otro supone el recorrido de una distancia de 10 cuadras.
La partida se da pasada las 21:30 horas. Minutos antes, botes cargados de velas marcan la alfombra acuática sobre la que navegarán las embarcaciones.
La nave correspondiente a la Reina de los Ríos y a toda su corte de honor, es la encargada de dar inicio al desfile fluvial el que se prolonga por espacio de varias horas.
La emoción y los aplausos de los asistentes se extienden para dar la bienvenida a cada una de las embarcaciones. Ya sean grandes o pequeñas, representan el esfuerzo y la coordinación de las empresas, instituciones y personas participantes.
Tras esto, dos cascadas de fuegos artificiales, lanzada desde Asenav la primera, y desde una acondicionada plataforma de lanzamiento la segunda, marcan el inicio de la serie de fuegos artificiales que iluminan durante 20 a 25 minutos el cielo y las aguas de Valdivia.


