Margot Loyola: Adiós a la gran Folclorista Nacional

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La gran folclorista, divulgadora y cultora de la cueca y demás bailes nacionales Margot Loyola, amadora y recolectora incansable y respetuosa de cada matiz de la identidad chilena en sus nacientes populares vivas, falleció el día de ayer a la edad de 96 años.

En esta notable entrevista, habla con colorida y bullente realidad de sus ricas percepciones, búsquedas y expresiones estéticas en torno del alma de Chile, el folclore y la vida.

En los 60 años de actividad musical, ¿qué es lo que le ha producido mayores sentimientos de veneración y ternura del Alma de Chile?

La voz de las cantoras y cantores que mantienen viva la savia del canto de la tierra. El canto de la mujer mapuche acompañando todas las facetas de la vida, desde faenas de trabajo hasta el cuidado de los niños en los Il Kantun en donde una madre arrulla su hijo con una bellísima canción de cuna, el canto del silencio en las quebradas del Loa, de los coros de los maoríes-rapa nui que nos conectan con el Oriente.

¿Cómo describiría al Alma de Chile desde la perspectiva del folclore?

Margot-Loyola-retrato-tito-alarconDiré lo que me corresponde de mi mundo, en el corral de quienes me acompañan en la misma huella y me enseñan Chile. ¿Qué hace que Chile sea Chile?… su historia, su paisaje y su gente. Somos la sumatoria de muchos paisajes… y en este paisaje vive su gente, nuestra gente: el minero en el filón, el pampino en la pampa, el pescador en el mar, el arriero en la montaña, el mapuche en la Araucanía, afrontando el día a día, cada uno luchando por su pan.

Margot Loyola decía hace poco que este año no cumplía porque el Bicentenario la llena de Chile. ¿Cómo llena el Bicentenario el alma de Margot?

Sintiendo con más fuerza el latido de la tierra.

¿Habrá cueca en el cielo? ¿Cómo será?

Sí, claro que hay cueca en el cielo, están celebrando en una gran chingana todos los que la han cantado: Hilda y Violeta Parra, Esther Soré, Hernán Núñez, Rolando Alarcón, La Tilita González, las Hermanas Acuña, las Hermanas Orellana… lástima que no exista el adelanto tecnológico para que esa gran fiesta llegue a nosotros aquí en la tierra.

En el trabajo que está por terminar junto a Osvaldo, “la danza de la vida y de la muerte”, ¿cómo se podría expresar la relación entre el Alma de Chile y la cueca?

La Cueca es la expresión del alma de Chile en cada uno de los hombres que la cultivan por opción de vida. Transforma al que la baila, sin transformarse ella misma en su esencia íntima. Hace de los bailarines seres briosos, movidos por el incentivo del asedio y triunfo. En la cueca se vive la historia, la pasión y el drama. Es alegría y esperanza, la vida que desborda.

¿Es posible Chile sin cueca?

Al decir del gran Carlos Vega “la cueca, danza extraordinaria, la más compleja del mundo en su género; la más noble y profunda de América”. Es la danza que mejor nos representa, encontrándola en todo el país. En la actualidad es imposible concebir Chile sin cueca, aún cuando el comienzo de su presencia y de los principales elementos que la conforman estaban “al aguaite” desde la Independencia.

 La Cueca es la expresión del alma de Chile en cada uno de los hombres que la cultivan por opción de vida. Transforma al que la baila, sin transformarse ella misma en su esencia íntima. Hace de los bailarines seres briosos, movidos por el incentivo del asedio y triunfo. En la cueca se vive la historia, la pasión y el drama. Es alegría y esperanza, la vida que desborda. Cueca de destreza, Pichidegua.
Cueca de destreza, Pichidegua.

¿Cómo Chile fue modelando su alma en estos 200 años bajo el amparo de la tonada? ¿Perdimos o ganamos en identidad?

Las identidades nunca se pierden, se forjan a diario porque hablamos de cultura viva. Cada época tiene su sello distintivo que le da sentido a lo chileno. La tonada como reflejo de las existencias de las cantoras de nuestro pueblo nos acerca a las diversidades de experiencias de vida que van formando el alma de Chile.

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¿Cuál es la propuesta o la apuesta de Margot Loyola para que el Alma de Chile crezca y no se disuelva en el maremágnum de la globalización?

La cultura tradicional se construye día a día en todos y cada uno de nosotros, por lo tanto siempre habrá algo que nos identifique y nos haga diferente al otro.

¿De qué color es el Alma de Chile?

Siento en Chile todos los colores, todos los que existen y los que no existen. Es el color del paisaje físico y del paisaje humano; azul en Chiloé; verde, roja, turquesa de la Isla de Pascua; cobre del desierto; amarillo del trigo; blanco de la Patagonia y Antártica. Pero en ocasiones se presenta sólo el negro en la sombra: como cuando el gas grisú en la mina de Sewell arrebata la vida de 400 mineros.

¿Cómo baila y canta el Alma de Chile?

Siempre embriagada por sus paisajes y por los ritmos de su gente: en las cuerdas de su guitarra, del kultrún, de su cajita challera.

La Cueca es la expresión del alma de Chile en cada uno de los hombres que la cultivan por opción de vida. Transforma al que la baila, sin transformarse ella misma en su esencia íntima. Hace de los bailarines seres briosos, movidos por el incentivo del asedio y triunfo. En la cueca se vive la historia, la pasión y el drama. Es alegría y esperanza, la vida que desborda.
Cueca de Difuntos.

¿Cómo describe Margot Loyola sus sentimientos cuando cantaba con Las Criollitas? ¿Cómo se comenzaba a dibujar la pasión por lo nuestro?

Recién comenzaba a cantar en esa época y lo hacía como los pajarillos, de manera natural y sin mayor conciencia. En el país se vivía un gran movimiento criollista, con grandes intérpretes de grandes voces y pasión desbordante, además un público que sentía, conocía y exigía lo chileno. Tenía una hoguera dentro de mí que posiblemente nace estando en el vientre de mi madre; cantar con “Las Criollitas” fue como agregar unos nuevos leños más a esta hoguera.

La investigación de Margot Loyola culmina en la escenificación de una estética. ¿Cuál es la relación de esa estética con el Alma del País?

Teatro y campo, dos atmósferas diferentes, físicas y psicológicas, dos estímulos, dos actitudes, dos momentos. En el teatro soy actor que trasmite un mensaje, una vivencia con ideales humanos y estéticos. En el campo, los demás son actores con quienes yo vivo la embriaguez o la congoja.

La danza o la canción en su medio surge como fenómeno socio-cultural cargada de contenido o significaciones que nos llevan descubrir el maravilloso mundo interior de sus protagonistas y el universo que los rodea. En cambio en el escenario, es por sobre todo movimiento que ha de hacernos gozar estéticamente. Yo comparto los dos escenarios adoptando en cada uno diferente comportamiento y actitud interna y externa. En el medio natural me nutro de hombre y paisaje que me están íntimamente ligados, primero viviendo y luego razonando. A través del vivir logro la identificación, a través del raciocinio el conocimiento. Salgo del medio y conmigo viajan paisajes, escenas, posturas, movimientos, pasos, ritmos, pero antes sus cultores con sus bagajes de sabiduría, dolores, alegrías, desesperanzas. Me ayudo con fotografías, diapositivas, filmes y grabaciones de voces, palabras, cuentos, sonidos de instrumentos y naturaleza. Miro sus rostros, escucho sus voces, pienso, gozo, sufro, añoro, revivo. Luego analizo los parámetros estructurales, estilísticos y expresivos de canto y danza. Vuelvo al medio. Todo esto en un largo proceso de maduración, hasta que en un momento la danza y la canción nace desde dentro hacia fuera, sin distorsiones y con toda su esencia.

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¿Qué significa cantarle y bailarle al corazón de Chile?

Canto porque es parte de mi vida, es una necesidad como respirar; más me gusta cantar y bailar en los medios naturales, con la gente y su cultura viva. Este canto debe estar cimentado en un profundo amor, respeto, conocimiento y admiración por el hombre y su mundo circundante.

Cantar arriba de una parva de paja en una trilla de yegua suelta, bailar con las cuyacas en la fiesta de La Tirana, tocar la guitarra acompañando a Las Lanchas, homenajeando a La Virgen del Palo Colorado en Quilimarí, en una minga de corta de trigo de Chiloé, sentir el abrazo de un patagón que me invita a bailar chamame en Coyhaique, la fuerza y sensualidad de un sau sau en rapa nui, cantar junto a una kaweskar en Punta Arenas, recordando a su cultura ya perdida.

¿Qué y cómo recomendaría Margot a los jóvenes de Chile que cultiven el Alma del país?

Que sean chilenos que miren hacia adentro de ellos mismos y de su patria, pisando fuerte en la tierra.

¿Qué significado tiene Violeta Parra en la vida de Margot y Margot en la vida de Violeta?

Las dos somos mujeres campesinas, dos rosas espinudas que veníamos con una angustia existencial y un sentido de justicia para nuestro pueblo. Ella me interesó desde la primera vez que la oí cantar, inmediatamente le abrí mi corazón, yo después logré conquistarla. Nos aveníamos mucho, compartimos experiencias dolorosas. Violeta representaba un tipo de mujer campesina, no todos los tipos que se encuentran en los campos de Chile… un tipo, el de la mujer aplastada por los quinientos años de latifundio, ella era muy altiva, pero cuando bailaba cueca era una ovejita; muy modesta, bailaba mirando al suelo.

El baile de las Cuyacas me remiten, por el significado de sus símbolos, enraizada con la cosmovisión aymara, con ese pasado de tejedoras del Inca, además me he mantenido unida por afecto y recibiendo las enseñanzas de Rogelia Pérez, fundadora de un baile de cuyacas.
El baile de las Cuyacas me remiten, por el significado de sus símbolos, enraizada con la cosmovisión aymara, con ese pasado de tejedoras del Inca, además me he mantenido unida por afecto y recibiendo las enseñanzas de Rogelia Pérez, fundadora de un baile de cuyacas.

¿Qué expresan las danzas ceremoniales nortinas? ¿Cómo se expresa la afinidad de Margot con las Cuyacas?

El sentir del hombre y mujer nortinos que muestran su fe y devoción bailando a la pachamama, santabelentaya – Virgen María.

El baile de las Cuyacas me remiten, por el significado de sus símbolos, enraizada con la cosmovisión aymara, con ese pasado de tejedoras del Inca, además me he mantenido unida por afecto y recibiendo las enseñanzas de Rogelia Pérez, fundadora de un baile de cuyacas.

¿Cómo estará el Alma de Chile en el Tricentenario?

Tengo la esperanza que habrán nuevas expresiones, nuevas formas de ver la vida pero conservarán una mirada y ser propios. Será vibrante y decidida si sabemos mantener vivos los valores que nos han dado reciedumbre para seguir adelante y por fin logremos construir la patria ancha y justa para sus hijos todos.

¿Qué hay después de Margot Loyola?

Como todavía estoy no le puedo responder, cuando ya no esté… le cuento. Pero creo que seguirá mi alma sonriente queriendo siempre volver…

 

[box type=”tick” border=”full” icon=” “]Margot Loyola Palacios
Intérprete y maestra de cantos y bailes tradicionales de Chile. Nacida en 1918. Sus investigaciones en torno a los bailes comienzan en 1952. Académica de la U. de Chile desde 1972 y Profesor Emérito de la Universidad Católica de Valparaíso, 1998. Premio Nacional de Arte, mención Música en 1994 y Premio a Lo Chileno en 2001.[/box]

(*) Entrevista publicada en la obra colectiva “El Alma de Chile, 200 años después. 26 Ensayos Para la Historia”. 1ª edición marzo de 2011. NOVUM Editorial Ltda. Páginas 150 a 159.