¿Un ácaro puede combatir plagas? Sí. Phytoseiulus persimilis es un ácaro depredador utilizado en programas de control biológico para combatir la arañita roja, una de las plagas que más afecta a cultivos hortícolas, frutales y forrajeros.
Una investigación realizada en sistemas agrícolas de la Región de Tarapacá identificó una población de esta especie en un entorno donde no se esperaba encontrarla, lo que abrió nuevas hipótesis sobre su capacidad para desarrollarse en ambientes áridos.
¿Cómo se produjo el hallazgo en Tarapacá?
El descubrimiento se dio durante una investigación desarrollada por un equipo de la Universidad Arturo Prat, encabezada por el académico Víctor Tello, quien estudiaba ácaros presentes en sistemas agrícolas de la Región de Tarapacá.
Durante el estudio, el equipo confirmó que los ejemplares correspondían a Phytoseiulus persimilis, una especie ampliamente utilizada en programas de control biológico por su capacidad para depredar distintas especies de arañitas rojas.
Lo que llamó la atención de los investigadores no fue la presencia de la especie en sí, sino que apareciera en una zona donde, según el conocimiento científico disponible, las condiciones ambientales no serían las más favorables para su desarrollo.
¿Qué hipótesis abrió este descubrimiento?
El hallazgo de Phytoseiulus persimilis en la Región de Tarapacá abrió una nueva línea de investigación sobre la capacidad de esta especie para desarrollarse en ambientes áridos.
A partir de esta observación, el equipo plantea como hipótesis que la población encontrada podría presentar adaptaciones que le permitan tolerar niveles de humedad más bajos y temperaturas elevadas, ya que la literatura científica describe a esta especie como un organismo que suele desarrollarse en ambientes con alta humedad, por lo que su uso se concentra principalmente en invernaderos y zonas agrícolas de clima templado.
Sin embargo, esta posibilidad aún debe ser comprobada mediante estudios que evalúen su comportamiento biológico y determinen si existen diferencias respecto de otras poblaciones de la misma especie.
Como parte de ese trabajo, los investigadores desarrollaron un proyecto para analizar estos ejemplares bajo condiciones controladas y elaboraron un artículo científico que se encuentra en proceso de revisión para su eventual publicación.
¿Qué impacto podría tener para la agricultura chilena?
Si futuras investigaciones confirman que la población encontrada en Tarapacá está adaptada a condiciones de baja humedad, su uso podría ampliar las alternativas de control biológico para cultivos establecidos en zonas áridas o con escasez hídrica, tanto en el norte de Chile como en otras regiones con condiciones similares.
Al actuar únicamente sobre las arañitas rojas y no afectar directamente a las plantas, esta especie podría contribuir a reducir la dependencia de los acaricidas químicos dentro de programas de manejo integrado de plagas, favoreciendo prácticas agrícolas más sustentables.
Además de su posible aplicación en el campo, el hallazgo abre nuevas oportunidades de investigación. Si la adaptación de esta población llega a confirmarse, los investigadores plantean que en el futuro podría evaluarse su reproducción para programas de control biológico e, incluso, explorar aplicaciones biotecnológicas orientadas a la agricultura en ambientes desérticos.




