Una señal de radio puede recorrer miles de kilómetros y encontrar a un oyente al otro lado del mundo. Eso es lo que ocurre con Guillermo Arancibia, cuya historia como radioescucha volvió a poner en el centro una forma de comunicación que, pese al avance de la tecnología, todavía mantiene seguidores.
La historia de Guillermo Arancibia que llegó hasta Ankara – Turquía
Hace más de 40 años don Guillermo Arancibia tiene una afición particular hoy en día: escucha onda corta, una modalidad que le permite sintonizar emisoras internacionales y seguir sus transmisiones desde su hogar, en San Felipe, Chile.
Pero esto no es todo, en este lapso ha mantenido comunicación con las estaciones que oye, a través de cartas en las que manifiesta cómo llegan sus señales hasta nuestro país.
“Yo escribo cartas a las radios internacionales básicamente por un tema: cuando la emisora está muy lejos, que sepan cómo están llegando acá” – Guillermo Arancibia.
Las acciones de don Guillermo no pasaron desapercibidas para la emisora. TRT tomó en cuenta sus informes y decidió contar su historia en una pieza audiovisual que destaca su vínculo de más de 40 años con La Voz de Türkiye.
TRT, la radio que Guillermo escucha desde Chile
Detrás de esas señales que Guillermo intenta captar está TRT (La Voz de Türkiye), el servicio internacional de la corporación pública de radio y televisión de Turquía, en cuya programación se encuentran emisiones en español dirigidas a América Latina. Estas últimas son las que don Guillermo sigue desde Chile a través de la onda corta.
Estas transmisiones se originan en Emirler, Turquía, con una potencia de 250 kW. Cada emisión en español dura 30 minutos y actualmente se transmite en tres horarios:
- 11:00 p. m. a 11:30 p. m. (02:00-02:30 UTC) — 7280 kHz
- 12:30 a. m. a 1:00 a. m. (03:30-04:00 UTC) — 9445 kHz
- 7:00 p. m. a 7:30 p. m. (22:00-22:30 UTC) — 9610 kHz
Para Guillermo, esas frecuencias son el punto de encuentro con una emisora que está a miles de kilómetros de su casa. Y aunque hoy existen maneras mucho más sencillas de acceder a una radio extranjera, la onda corta conserva para él algo que va más allá de escuchar: la posibilidad de buscar una señal lejana, encontrarla y hacerle saber a quien transmite que su voz llegó hasta Chile.
La onda corta sigue viva
Durante décadas, la onda corta permitió que las emisoras internacionales llevaran sus transmisiones mucho más allá de sus fronteras. Aunque internet y las plataformas digitales hicieron más sencillo acceder a radios de otros países, esta tecnología no desapareció: algunas emisoras, como TRT, todavía la utilizan y una comunidad de aficionados continúa buscando sus señales.
La historia de Guillermo demuestra que esta forma de escuchar radio todavía encuentra seguidores. Después de más de 40 años, sigue acercándose a voces que llegan desde lejos y respondiendo a las emisoras mediante sus propios informes de recepción.
¿Eres aficionado a la onda corta? Cuéntanos en los comentarios qué emisora sintonizas y desde qué lugar.


