viernes 24 julio 2026

Origen de la Fiesta Religiosa de la Virgen del Rosario en Chillán Viejo

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A lo largo de Chile son incontables las Fiestas religiosas inspiradas por la Fe del Catolicismo Popular, que dan cuenta de auxilios extraordinarios del Cielo en circunstancias de peligros y sufrimientos comunes de un pueblo, una ciudad, un zona, que son recordados con entrañable cariño y gratitud a través de las generaciones. Tales Fiestas dan expresión y fuerza a tradiciones venerables, mantienen la memoria histórica — religiosa y cultural — y enriquecen el patrimonio intangible de esas comunidades o zonas, dándole densidad simbólica y colorido propio a la identidad local.

Esa amalgama profunda de Fe serena y confiada ante la adversidad, presencia de lo extraordinario real o legendario – poco importa -, gratitud y celebración popular que se transforman en tradición entrañable habla de un trazo contemplativo que la raíz agraria de nuestra cultura aporta a la identidad chilena. Tema que merecería más consideración y estudio.

Ejemplo de ello es la Fiesta religiosa de la Virgen del Rosario de Chillán Viejo.

“Antiguas crónicas dicen que ella tiene raíz en la lejana época colonial y narran que el año 1775, con ocasión del terrible terremoto del 25 de mayo, que azotó las provincias comprendidas entre Curicó y Bío Bío, la ciudad de Chillan, situada en ese entonces en lo que ahora se denomina “El Bajo”, fue arrasada violentamente e inundada por el río Chillán que corría a su costado sur. La fuerza del sismo hizo cambiar el curso del río. La gente huyó despavorida hacia la parte alta donde ahora está precisamente Chillán Viejo, que por aquel tiempo llamaban Alto de la Horca y Viña Moscatel, pensando en un “acabo de mundo” e invocando clemencia y protección.
“Fue entonces cuando el cura de la villa, Pbro. Dn. Simón Mandiola hizo sacar en procesión a la Virgen del Rosario para invocar el amparo divino. La leyenda cuenta que aquí se produjo el milagro. La Virgen sudó copiosamente durante tres y media hora consecutivas y se estimó este hecho como muestra de su empeño en obtener la protección y misericordia divina.

“Pasó el tiempo y el milagro de la Virgen del Rosario fue olvidado.

“Pero llega el terrible año de 1835 y un nuevo terremoto la destruye totalmente y obliga a las autoridades a proceder a su traslado y reedificación a la planta del actual Chillán.

“Allá queda el “pueblo viejo”, con algunos habitantes decididos a sobreponerse a sus antiguas desgracias. Fueron ellos los que hicieron revivir la antigua devoción por la Virgen del Rosario y reiniciaron las fiestas en su homenaje al primer domingo de octubre de cada año.

“Por muchos años esta celebración se mantiene en los marcos de una festividad estrictamente religiosa. La gente acude por cientos y miles de los fundos aledaños: Santa Elisa, Maipón, Quilmo, Nebuco, y más allá.”

Fuente / Chillan Gesta de Cuatro Siglos / Rolando Fernández Parra en http://chillanantiguo.blogspot.com/2012/04/la-fiesta-del-rosario-de-chillan-viejo.html