Terminada restauración de Iglesia Gratitud Nacional

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La iglesia de la Gratitud Nacional vuelve a abrir sus puertas, después de haber sido gravemente afectada por el terremoto y sufrir un chocante ataque de un grupo de manifestantes en el contexto de las protestas estudiantiles del año pasado.

Ministro Cruz-Coke visita Iglesia restaurada

Casi dos años tomó la restauración del templo, que tuvo un costo de $195.601.000. Es uno de los principales referentes de la Congregación Salesiana en Chile.

Hoy 2 de febrero a las 12:00 horas la parroquia María Auxiliadora, más conocida como la Gratitud Nacional, volverá a abrir sus puertas después de permanecer cerrada desde 2010 debido a los daños ocasionados por el terremoto del 27-F.

Entre los múltiples trabajos que se realizaron estuvo la restauración total de las estructura del templo, ventanas, arcos ojivales; la reconstrucción de molduras, capiteles, pilarejos y elementos decorativos. Además, se reforzó la torre principal, se repararon los pilares del edificio y los de pino oregón que se ubican al interior. También se implementó un moderno sistema de iluminación y de audio.

Ayer, el ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke, visitó los trabajos y manifestó su preocupación por implementar políticas de desarrollo del patrimonio a largo plazo y no solamente para emergencias y dijo que “estamos trabajando hoy para contar con recursos de manera permanente que permitan tener más milagros como este, con la Gratitud Nacional restaurada”.

La restauración se vio afectada cuando en las movilizaciones estudiantiles la puerta principal del templo fue inexplicablemente quemada y se destruyeron ocho de los antiguos vitrales.

La iglesia fue construida a finales del siglo XIX, con motivo del triunfo chileno en la Guerra del Pacífico, la Gratitus Nacional fue concebida por el sacerdote y poeta Ángel Jara y su construccción se le atribuya al arquitecto Francisco Stolf. La iglesia fue pensada dentro de los cánones de estilo neogótico, que ya tenían en Santiago varios templos. Llama la atención su fachada, con su doble pórtico ojival de altura mayor a lo común. El templo tiene una planta tradiciona de cruz latina, con un crucero que interrumpe el ritmo de la arquería interior.

En su momento, los mejores artistas fueron convocados para alhajarlo: nueve esculturas se encargaron a José Miguel Blanco, el primer escultor chileno que el gobierno envió a París y que a su regreso promovió la formación del Museo Nacional de Bellas Artes.
El altar principal cuenta con un cuadro de María Auxiliadora y muchos desconocen que el verdadero nombre de la iglesia en su momento sería “La Gratitud Nacional al Sagrado Corazón de Jesús por el Triunfo de las Armas Chilenas en la Guerra del Pacífico”.

Fuente: El Mercurio / Salesianos.cl