Catedral de Santiago será Restaurada – Historia del Templo

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Una restauración integral se realizará en la Catedral de Santiago, contemplando la habilitación de miradores en sus dos torres. Estas serán reforzadas y acondicionadas para ser visitadas a través de recorridos guiados.

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©Flickr/Álvaro Moreno

El acceso a las torres estará en uno de los patios interiores del recinto (donde se ubica la secretaría entrando por Librería Manantial) y la pequeña y antigua escalera, será reemplazada por una de acero que tendrá un ancho de 2,1 metros. Ya en las torres, las personas subirán a través de otras escaleras en forma de caracol. Pasarán de frente a las antiguas campanas del templo, llegando finalmente hasta los balcones inferiores de las torres y desde sus 30 metros de altura disfrutarán de una panorámica de 360º del casco histórico de la Capital.

El arquitecto encargado del proyecto, Jaime Migone, explica el objetivo de estos miradores: “darle a la Catedral un significado cultural, que está desaprovechado. En la medida en que la gente conoce su patrimonio, lo valora y lo cuida”.

Ello representa solo un aspecto de esta iniciativa, que será la mayor intervención a la que ha sido sometido el edificio en los últimos 100 años. Las obras incluyen el reforzamiento estructural del muro norte y una limpieza total de su exterior. En esta última labor se renovará gran parte de la ornamentación de la fachada, que es de cal y cemento y se ha dañado con la polución de la ciudad y los terremotos. Tal restauración incluye las dos torres y las tres imágenes: la de Santiago Apóstol y  la de Santa Rosa de Lima, a los costados, y la de la Asunción de la Virgen, en el centro, la cual había sido retirada después del sismo y volverá ahora su lugar de preeminencia en el frontispicio del templo.  La ejecución del importante proyecto está en manos del Ministerio de Obras Públicas, que llamará a licitación en los próximos cuatro meses.

La Catedral de Santiago se ubica a pasos del denominado kilómetro cero, en la Plaza de Armas, lugar histórico y fundacional del país; señal elocuente del papel central de la Iglesia Católica y de este Templo Sagrado en la formación de Chile.

La Primera Iglesia: 1566 – 1748

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Interior del Templo en 1906 ©Flickr/Santiagonostálgico

La primera iglesia que comenzó a construirse en 1566, estuvo completamente terminada hacia 1600; pero ya en 1561 se había convertido en la sede del Obispado, siendo Papa Pio IV. Aunque era más pequeña que la actual, resultó muy hermosa por la riqueza de sus adornos y sus proporcionadas dimensiones. El acceso principal era por la actual calle Catedral, característica que se mantuvo hasta el siglo XVIII. En 1648, un terremoto afectó seriamente la Iglesia, la cual fue reconstruida entre 1662 y 1687, año en que fue consagrada.

En el terremoto de 1730 el templo parecía no haber sufrido daños estructurales mayores. Evaluaciones posteriores demostraron, sin embargo, que la mera restauración del edificio existente no era una buena solución: se hacía necesario construir una nueva estructura.

1748 – 1873: Nueva Iglesia – Varias Etapas –  Intervención de Toesca – Elevación a Catedral

En 1748 se determinó edificar una nueva Iglesia, mayor que la antigua y con una orientación hacia la plaza y resistente a los futuros terremotos.

Para esto fue necesario comprar los terrenos de la esquina formada por las actuales calles Catedral y Bandera. Los trabajos se iniciaron por la parte posterior, correspondiente a los terrenos recién adquiridos, permitiendo con ello utilizar el antiguo templo mientras se terminaba la obra,  encomendada al mayordomo Matías Vásquez Acuña.

En 1768, veinte años después de iniciados los trabajos, estaban terminadas dos terceras partes de la iglesia. Un año más tarde, un incendio destruyó la vieja construcción y la mayor parte de las obras de arte que se conservaban desde el siglo XVII. Esta desgracia dio mayor impulso a los trabajos. En 1775 se inauguró la parte posterior y la nueva Iglesia fue entregada al culto.

Vásquez de Acuña falleció en 1773. Lo sucedieron varios mayordomos hasta que, en 1780, se designó al arquitecto italiano Joaquín Toesca para terminar el templo. La tarea de Toesca no se presentaba simple: tenía que proyectar el tramo final que incluía el frontispicio, respetando una planta definida anticipadamente por las fundaciones ya hechas. La solución propuesta para la fachada principal fue de estilo neoclásico, preferentemente toscano. Toesca concluyó las obras hasta la plaza, dándole al total, una unidad arquitectónica. El resultado fue una elegante fachada que, sin embargo, no dejó conformes a los habitantes de Santiago. Hacia 1830 el edificio estaba casi concluido y, en 1840, el Papa Gregorio XVI lo convierte en Catedral, pero este auto de erección se perdió. El Papa Pío IX permitió hacer uno nuevo, quedando como su fecha definitiva la del 29 de Septiembre de 1873. En 1846 se dio comienzo a la construcción de la Capilla del Sagrario, la cual fue terminada por don Eusebio Chelli.

1906: Bajo don Mariano Casanova, la Catedral con su Fisonomía Actual

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©Flickr/ Marcio Cabral de Moura

A fines del siglo XIX, el Arzobispo Mariano Casanova ordenó una serie de modificaciones que transformaron a la Catedral en el edificio que vemos hoy en día. El nuevo Arzobispo había decidido terminar la Catedral, para lo cual contrató a Ignacio Cremonesi y se dio inicio a las obras en 1898. En 1906, Monseñor Casanova pudo consagrar el templo modificado. El diseño de Cremonesi está inspirado en un estilo toscano o romano, en las transformaciones la piedra se cubrió de estuco y el artesonado de madera fue reemplazado por un cielo pintado de escenas en recuadros. Interiormente la iglesia quedó constituida por tres naves: dos laterales y una central de mayor altura. El techo está formado por una bóveda de cañón corrido que descansa sobre pilares. En el fondo, sobre el altar mayor, la bóveda remata en una cúpula circular con tambor. Delante del altar mayor se encuentra el coro y más adelante el espacio destinado a los fieles. La decoración es abundante en pinturas y dorados. El cielo de las naves laterales está formado en pequeñas cúpulas, una en cada tramo, que van separadas entre sí por arcos de medio punto. Las naves se comunican entre ellas por detrás del altar mayor, el cual carece de ábside.

La torre existente fue cambiada por dos nuevas torres que comparten la parte alta del frontis, sobre las cuales se instalaron las imágenes de Santiago Apóstol, la Asunción de la Virgen y Santa Rosa. Se destacan el altar mayor, construido en Munich en 1912 en mármol blanco con aplicaciones de bronce y lapizlázuli; la capilla para el Santísimo Sacramento, copia de la de San Juan y San Pablo Mártires existentes en Roma; el órgano, los dos púlpitos y los asientos del altar, fabricados en caoba por jesuítas bávaros, durante el siglo XVIII. El edificio es declarado Monumento Histórico el día seis de julio de mil novecientos cincuenta y uno.

Fuente: La Tercera, Consejo de Monumentos Nacionales