Durante 2010 y 2011 se realizó un catastro y registro de la música aymara que está en peligro de desaparecer en las comunas de Putre y General Lagos (Región de Arica y Parinacota) y Pozo Almonte y Colchane (Región de Tarapacá. Hoy esta recopilación son tres CD que serán distribuido por el Consejo de la Cultura y las Artes).
La historia de esta mujer y el registro de su música son parte de una novedosa colección de tres cedés que fueron lanzados en el 3er Arica y Parinacota Jazz Festival, en Guañacagua, y que serán distribuidos en enero por el Consejo de la Cultura.
«Música aymara. Bolivia, Chile y Perú» es el resultado del trabajo de tres equipos nacionales bajo la dirección del Centro Regional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de América Latina (Crespial), de la Unesco, y corresponde a la primera etapa del programa «Universo Cultural Aymara».
«El núcleo focal del Crespial en Chile es el Consejo de la Cultura y las Artes, Región de Arica y Parinacota, y nosotros ganamos la licitación para este proyecto», señaló Javiera Maino, licenciada en Historia de la Fundación Altiplano.
[box type=»note» border=»full» icon=» «] El Folleto que acompaña el CD, lo puedes bajar desde acá: Folleto de Música Aymara: Perú, Bolivia y Chile[/box]
«Fuimos a Caquena, Chujlluta, Belén, Cariquima, La Huayca… A trece poblados. Les pedimos a los músicos que recordaran qué cantaban sus abuelos, y cuando lo conseguían todo el mundo se emocionaba porque creían haber olvidado para siempre esas canciones. Pero al escuchar las melodías y las letras, también las recordaban», comenta el antropólogo Andro Schampke.
Mientras el capítulo chileno del proyecto se centra en los cultores que sobreviven, los registros boliviano y peruano profundizan en la práctica musical aymara. Así, de Bolivia se distinguen y explican 16 estilos musicales en 12 municipios de departamentos de Oruro y La Paz, identificando los diversos usos de las familias de membranófonos, idiófonos, cordófonos y aerófonos. Profundizan, además, en la omnipresencia de la música y en su vinculación con los fenómenos de la naturaleza.
En el capítulo peruano se detalla y ejemplifica el sentido y la práctica en numerosas ceremonias, desde los matrimonios hasta la danza del phisi phisi , gato montés de las alturas.
Fuente: El Mercurio








