Con una gran Cruz se recordarán los 500 años de la primera misa celebrada en Chile por Fray Pedro Valderrama, capellán de Hernando de Magallanes

81

El 27 de junio pasado, la Armada de Chile terminó la instalación de una cruz de dos toneladas de acero y diez metros de altura en Bahía Fortescue, a ocho horas de navegación de Punta Arenas y lugar donde Fray Pedro Valderrama celebró la primera misa en lo que sería suelo chileno junto a Hernando de Magallanes y los capitanes de sus naos, una de las que terminarían circunnavegando el mundo. Este año se celebran sus 500 años.

Personal de la Armada de Chile instala la Cruz que marca el lugar de la primera misa en Chile, la que fue celebrada hace 500 años por el capellán de Hernando de Magallanes, fray Pedro Valderrama. Foto @alekabe

El 20 de septiembre de 1519 desde Sanlúcar de Barrameda (sur oeste de España), el marino portugués Hernando de Magallanes emprendía una empresa que circunnavegaría el mundo y recorrería la historia. En sus cinco Naos: Trinidad, San Antonio, Concepción, Victoria y Santiago. Ellas al servicio y financiadas por el emperador Carlos V de España. Su objetivo, encontrar un paso al oeste para llegar a las islas de las Especias (Molucas), tomar posesión de ellas para la corona y así controlar el comercio del clavo de olor y la nuez moscada, las cuales valían su peso en oro en esa época.

Durante su cruce del Pacífico recalaron en Tenerife, Recife y Río de Janeiro en Brasil y entraron por el Río de la Plata y en el Puerto de San Julián en Argentina. Aquí pasaron el invierno y luego emprendieron rumbo al sur para encontrar el ansiado paso.

El 21 de octubre de 1520 llegan a la entrada oriental del estrecho. El 1 de noviembre y luego de haberlo explorado con todas sus navíos, lo nombra “de Todos los Santos”, en honor al día de santoral católico que se celebraba. 

Era un camino duro y difícil el que habían seguido, no exento de intrigas y traiciones, pero que al encontrar la salida que los llevaría al otro océano, y que les permitiría continuar su viaje los llenó de alegría. Así lo consignó el cronista del viaje Antonio Pigafetta:

durante este tiempo se despachó una chalupa bien equipada para ir a reconocer el término de este canal, que debía desembocar en otro mar. Los tripulantes de esta embarcación regresaron al tercer día, anunciándonos que habían visto el cabo en que concluía el Estrecho, y un gran mar, esto es, el Océano. Todos lloramos de alegría. Este cabo se llamó el Deseado, porque, en efecto, desde largo tiempo ansiábamos por verlo”. (1)

Tras la emoción y las lágrimas derramadas, fray Pedro Valderrama ofició la primera misa en lo que sería territorio chileno. La que el historiador magallánico Mateo Martinic ubica justo después de la toma de posesión de las tierras descubiertas a nombre del Emperador Carlos V de España. (2) 

El lugar lo llamaron Bahía de las Sardinas, y “tiene como altar natural, un monte de casi mil metros, el cerro Monte Cruz”. (3)

La inauguración será a finales de octubre o principios de noviembre, todo dependiendo de las condiciones climáticas, y Bahía Fortescue será rebautizada como “Punta Fray Pedro Valderrama”, en recuerdo del sacerdote de Écija que ofició aquella misa.

Réplica de la nao Victoria del Museo del mismo nombre en Punta Arenas. De las cinco naves de la expedición de Magallanes, esta fue la única que regresó a Sevilla tras dar la vuelta al mundo 3 años más tarde.

Fray Pedro de Valderrama

Nacido en Écija (Provincia de Sevilla, sur de España) a fines del siglo XV, no está claro cuál era su título clerical con exactitud, aunque se presume que pertenecía a los dominicos o franciscanos, órdenes establecidas en Écija en eso años. En diversas publicaciones posteriores es nombrado como fray, capellán y clérigo. En fin, los narradores de la época no sabían que un sencillo sacerdote sería el confesor de Hernando de Magallanes y participa de su legendaria expedición alrededor del mundo.

Fray Pedro de Valderrama, capellán de Hernando de Magallanes, recordado en la capilla de la Cruz de Magallanes en Cebú, Filipinas
En Cebú, Filipinas, hasta hoy es recordado el lugar en que Magallanes erigió una gran cruz de madera. Muy visitada, es conocida como la Cruz de Magallanes. En sus frescos recuerda cuando el padre Pedro Valderrama bautizó al rey Humabon de Cebú y su reina, hijo e hijas, junto con unos 800 de sus súbditos.

Él aparece el 8 de mayo de 1519, en los comienzos de la organización de la expedición, en Sevilla.  Martín Fernández de Navarrete en su “Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV” (4) lo cita como parte de los Criados del Capitán y con el título de Capellán. 

La expedición cruza el Atlántico y después de recalar en Brasil toma rumbo sur, Magallanes decide desembarcar toda sus tripulaciones para pasar el invierno en Puerto San Julián (sur de Argentina). El 1 de abril de 1520 fray Valderrama celebra misa en tierra. Esta es la primera misa celebrada en territorio argentino.

Posteriormente vienen los hechos arriba narrados de la misa celebrada en Bahía de las Sardinas (Chile).

Casi un año después de descubrir la Patagonia, la expedición llega a las Filipinas. En la isla de Masaguá o Massana desembarcan un 31 de marzo: “Al oficio de ese día de Pascua, asisten el rey y su hermano. Antes que comenzase la misa, el comandante aspergió a los dos reyes con agua almizclada. En el momento de la oblación, fueron, como nosotros, a besar la cruz, pero no hicieron el ofrecimiento, y en el momento de alzar, adoraron la eucaristía con las manos juntas, imitando siempre lo que hacíamos. En este instante, las naves, habiendo visto la señal, hicieron una descarga general de artillería. Después de la misa, algunos de nosotros comulgaron, y en seguida el comandante hizo ejecutar una danza con espadas, lo que produjo mucho placer a los soberanos.” (5)

En la isla de Zebú continúa sus labores evangelizadoras con el bautizo de una gran cantidad de conversos al catolicismo.

Valderrama encuentra la muerte poco después que la de su capitán Magallanes, un 1 de mayo de 1521. No vuelve a su tierra, pero entra en la historia como quien oficia las primeras misas en Chile, Argentina y Filipinas.

Notas:
(1) Antonio Pigafetta, Primer Viaje Alrededor del Globo. Pág. 32. Edición de Benito Caetano para la Fundación Civiliter. www.civiliter.es

(2) Mateo Martinic. “Historia del Estrecho de Magallanes”- Editorial Andrés Bello, 1ª edición de febrero de 1977. Pág. 47.

(3) “Un clérigo ecijano, Pedro de Valderrama, capellán en la expedición de Hernando de Magallanes, ofició las primeras misas en tierras argentinas, chilenas y filipinas en los años 1520 y 1521. Ramón Freire Gálvez. 8 de septiembre de 2013. En https://www.paginadeunecijano.com/publicaciones/rfg/PEDRO_DE_VALDERRAMA.pdf

(4) Tomo IV Expediciones al Maluco, Viajes de Magallanes y de Elcano, Madrid 1837. Citado por Ramón Freire Gálvez. 8 de septiembre de 2013. En https://www.paginadeunecijano.com/publicaciones/rfg/PEDRO_DE_VALDERRAMA.pdf

(5) Antonio Pigafetta, Primer Viaje Alrededor del Globo. Pág. 51. Edición de Benito Caetano para la Fundación Civiliter. www.civiliter.es

Ubicación de la Bahía Fortescue