jueves 27 agosto 2026

Avícola Chequén anuncia su cierre: conoce su historia

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¿Has escuchado hablar de Avícola Chequén? Si eres del Biobío, lo más probable es que sí. Y si no, basta decir que se trata de una de las avícolas más antiguas de Chile. Con más de 70 años de trayectoria, la empresa —que comenzó como un emprendimiento familiar— anunció hace pocas semanas su cierre definitivo.

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Acerca de avícola Chequén ¿cómo inició todo?

La historia de esta avícola chilena se remonta a 1958. En ese entonces era conocida como Fundo Chequén y estaba bajo el liderazgo de su fundador, Tomás Crovetto.

Tras el fallecimiento del patriarca, el testimonio quedó en manos de sus tres hijos, quienes trabajaron la tierra costera para volverla fértil. Fue en ese proceso que comenzaron a gestar la idea de desarrollar una avícola en el Biobío, un paso que no sólo abriría una nueva línea de negocio, sino que también permitiría nutrir los suelos y mejorar la producción agrícola del fundo.

Con el tiempo, el emprendimiento fue creciendo. Y gracias a que Tomás —el mayor de los hijos— contaba con una flota de camiones, la distribución se expandió más allá de la comuna, alcanzando progresivamente distintos puntos de la región.

En 2011, la empresa pasó a manos de Raquel, hija de Tomás, etapa en la que el negocio familiar logró ingresar a las principales cadenas de retail. Bajo su liderazgo también nació la marca San Francisco, enfocada en la producción de huevos de gallinas libres.

Más que una empresa: un vínculo con la comunidad 

Más allá de su rol productivo, Avícola Chequén se caracterizó por mantener un fuerte compromiso con su entorno. La empresa impulsó programas de apoyo nutricional para personas mayores y residencias, además de colaborar de manera constante con los cuerpos de bomberos de la región.

A ello se sumó una mirada orientada a la sostenibilidad. La compañía desarrolló su producción bajo principios de bienestar animal, procesos responsables con el medio ambiente y reutilización de residuos agrícolas, apostando por una lógica de agricultura circular que buscaba reducir su huella y devolver nutrientes a los suelos.

Cierre de Avícola Chequén en 2026

El pasado 30 de enero, Avícola Chequén comunicó a través de sus canales oficiales el término definitivo de sus operaciones. La decisión se produjo luego de no lograr recuperar su capacidad productiva tras la crisis sanitaria de 2023, año en que, a raíz de un brote de gripe aviar, debieron sacrificar cerca de 200 mil aves por instrucción del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).

Ese episodio marcó un quiebre en la historia de la empresa. Sin plantel propio, Chequén intentó mantenerse activa mediante la venta de huevos de terceros, pero en una escala mucho menor. La necesidad de reconstruir desde cero, sumada a los altos costos y a la falta de apoyos para la reactivación, terminó por volver inviable la continuidad del negocio.

Según explicó el gerente general, Tomás Mandich Crovetto, el cierre no respondió a una quiebra financiera, sino a una decisión estratégica adoptada por los socios tras años de evaluación y búsqueda de alternativas. 

El término de las operaciones impactó también en el ámbito laboral, con la desvinculación de decenas de trabajadores que por años formaron parte del proyecto familiar, consolidando así el fin de una etapa significativa para la historia agroindustrial del Biobío.