La Victoria de Kuralaba

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Bajo el flamear de las banderas chilena, mapuche e italiana, símbolo del empuje tricultural que mueve desde el año 1904 a la comuna de Lumaco, tuvo lugar el pasado sábado la representación histórica de la, un tanto desconocida batalla, sorpresa o ahora victoria de Kuralaba, hecho acontecido a orillas del río Lumako, donde más de cien actores, casi todos de la comuna, apoyados por el Batallón Logístico de Victoria, dieron vida a la que fuera una de las batallas más importantes del comienzo del período colonial de nuestro país, acontecida a fines de 1598.

En el lugar conocido entonces como Kuralaba y que hoy se encuentra incorporado al pueblo de Lumaco, fue devastado el ejército español al mando del entonces gobernador Martín García Óñez de Loyola, quien también pereció en la batalla, hecho de armas que cambió la historia de nuestro país, pues originó el despueble de todos los fortines y pueblos al sur del Bío Bío.

En el lugar se dieron cita el gobernador de Malleco Juan Carlos Beltrán, el Seremi de Cultura Enzo Cortesi, los alcaldes de Lumaco Manuel Painequeo Tragnolao y Renaico Juan Carlos Reinao Marilao, el comandante del Regimiento de Victoria, cuyos efectivos participaron como parte del elenco y otras autoridades locales y regionales.

Luego de un distendido discurso del alcalde lumaquino, un público impaciente que repletaba las graderías y el cerco perimetral del recinto ubicado frente a plaza Intercultural, pudo disfrutar de una obra bien montada, con un guión  y un audio de bastante calidad que permitía comprender perfectamente las diversas escenas que se iban produciendo durante la representación.  

Los primeros cuadros de la obra se basaron en los abusos de los españoles con el pueblo mapuche, especialmente en los lavaderos de oro, repartidos a través del país. Impresionaron las ceremonias de elección del toqui Pelantaru y su advenimiento mediante un ritual efectuado por la machi antes de iniciar la contienda bélica. 

En la guerra de aquel entonces no había límites, no obstante esta acción bélica, por la visión unilateral de los historiadores de la época, se conoce en antiguos libros como “La Batalla” o  “La Sorpresa” de Kuralaba, visión española que naturalmente hoy en día está siendo revisada, ya que en mérito de nuestros ancestros mapuches, fue naturalmente una victoria, tanto por los resultados como por la estrategia empleada para ser llevada a cabo y como tal debe ser conocida: es decir “La Victoria de Kuralaba”.