Ildefonso Quilempan, el mapuche genio de las esculturas gigantes

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La plaza de Nueva Imperial es uno de los paseos públicos con mayores atractivos en la Región de La Araucanía. Su principal iconografía proviene del trabajo de un artista mapuche tempranamente desaparecido. Se llamaba Ildefonso Enrique Quilempan Astorga y fue el artífice de todas las esculturas de madera que adornan el primer paseo de esta comuna sureña.

EL tallador Ildefonso Quilempan trabajando en una de sus obras. Foto cnca

Como escultor autodidacta todo lo aprendió laborando en el campo, con la ayuda de una motosierra que se compró con el fruto de su trabajo en las labores forestales. Allí comenzó diseñando pequeñas figuras hasta que no fue rentable el tipo de faenas que realizaba y se dedicó a la mueblería. 

Cierto día llegó hasta su taller una dama extranjera a quié le llamó la atención uno de sus trabajos, que representaba una mujer cargando una cesta de frutas y que él había tallado por el puro afán de entretenerse. El ojo entrenado de la dama no dejó perder la ocasión y en breves instantes ya le había comprado aquella “frutera” que estaba un poco llena de polvo en un rincón.

Ese fue el comienzo. A los pocos días la dama en cuestión lo llevó a compartir con otras personas de Nueva Imperial para darles a conocer al “artista tallador” que había encontrado manejando una discreta mueblería.

Luego un norteamericano le pidió un tallado de 60 centímetros del indio Jerónimo, guerrero apache y último gran jefe de la tribu de los apaches chiricahuas, que talló en palo de castaño y al que le pudo sacar un muy buen precio.

Viendo sus capacidades de tallador, pronto nació su sueño de hacer esculturas de mayor tamaño, aunque su falta de estudios le jugaba en contra, ya que cuando llegó a ofrecer su trabajo a los municipios, siempre chocó con la falta de una carpeta de presentación de su obra, debido a que los proyectos sólo los tenía desarrollados en su mente. Fue una etapa difícil, hasta que se decidió a empezar con una pareja de mapuches en su natal Puerto Domínguez.

A pesar de que el dinero no fue mucho, fue la forma de dar a conocer sus capacidades, que irían adquiriendo categoría a través de otros trabajos que se presentaron luego, ya que esta primitva pareja de alrededor de los cuatro metros, de inmediato se convirtieron en una atracción para los visitantes del pequeño poblado, que así se fue haciendo más conocido y fue una forma de competir con Puerto Saavedra, generando un polo turístico que más tarde fue complementado con las estatuas de Augusto Winter, el poeta de “La fuga de los cisnes”, primer bibliotecario de Puerto Saavedra y la del Longko Pascual Coña, además una efigie del pescador del Lago Budi.

En esta interesante exposición al aire libre, hay ya una muestra de la cultura mapuche y la interculturidad que Quilempan manifestará en el tallado de otras obras en las que no sólo salta a la vista la expresión mapuche, sino que habrá otras como “El Arriero”, de la plaza de Lonquimay, en que el jinete claramente no es un mapuche, sino que bien puede ser un colono (chileno o extranjero), por el tipo de vestimenta que usa.

La plaza de Nueva Imperial acogió cuatro esculturas en las que están presentes la historia, la mitología, la cosmovisión y la danza ritual del pueblo mapuche. La parte histórica está representada por el Lonko Juan Luis Huenul, custodio de las tierras del Traitraiko y quien accedió a la venta de los terrenos en que hoy se levanta la ciudad de Nueva Imperial.

En la parte mitológica, dos amenazadoras serpientes se alzan en forma impresionante sobre su emplazamiento. Son ellas Txeng Txeng Filu (ten-ten) y Kai Kai Filu; según la tradición la primera es la serpiente marina que tiene el poder de dominar el mar y la segunda es la serpiente terrestre, capaz de dominar la tierra y sus volcanes.

Una machi representa su poder de interactuar con el wenu mapu o tierra de arriba y mediante sus ritos ceremoniales y rogativas a Chaw Ngünechen, logra conseguir salud, bienestar y tranquilidad para los integrantes de su comunidad.

Y finalmente está el típico bailador del Choike Purrun (Ñandú), quien está presente con su danza en las ceremonias y ritos mapuches, especialmente para compañar a la machi. Su vestuario consiste en adornos de plumas en la cabeza, una manta o capa, con la particularidad que siempre debe danzar descalzo.

En la Avenida O’Higgins de la misma ciudad se encuentra una estatua del Lonko y lenguaraz Lorenzo Lemunao, a quien se le consideraba hasta hace unos años como el legítimo dueño de las tierras de Traitraiko, situación que fue aclarada por los descendientes del Lonko Juan Luis Huenul, por lo que esta efigie que en un principio estaba en la plaza fue cambiada de lugar. Según la tradición, Lemunao fue el traductor del lonko Huenul, motivo por el que estuvo encargado de hacer todos los trámites de la venta de los terrenos al fisco chileno.

Augusto Winter

Mención aparte nos merecen las estatuas al Cochayuyero, a la Familia Mapuche y los jugadores de Palín, uicados en los alrededores del Gimnasio Olímpico y el puente ferroviario, estatuas que soprenden por la prolijidad y la escena que presentan en un lugar que hoy es un paseo obligatorio para los visitantes de Nueva imperial, que con estas representaciones cumple meritoriamente la denomunación de “Capital de la Cultura Mapuche”.               

Esto es parte del legado que nos dejara este escultor, que de la nada, sólo con árboles del entorno pudo simbolizar en estas monumentales obras el acervo de la cultura mapuche, entregándonos parte importante de la historia de su pueblo a través de estos gigantes que nos ayudan a comprender un poco más el devenir de esta raza que tan elocuentemente fuera cantada por Ercilla y Pedro de Oña.

Quilempan era un perfeccionista, no dejaba nada al azar, solia trabajar sólo para dar mayor calidad a sus obras. Sus trabajos están presente en varios pueblos y ciudades del país y en todas es reconocida por el sello que supo imprimir a su obra: la perfecta talla de la madera.

Lamentablemente el día domingo 26 de noviembre de 2019 sufrió un accidente en su automóvil, lo que le costó la vida. Tenía 42 años y sólo quedaron en proyecto la elaboración de los 12 guerreros mapuches más importantes de la historia. El pueblo entero concurrió a su funeral, demostrando con ello el aprecio que sentían hacia este mapuche que había dado un paso más,  para el desarrollo de la multiculturidad de ambos pueblos. 

Dónde ver el trabajo de Idelfonso Quilempan:

Plaza de Armas de Nueva Imperial: https://goo.gl/maps/CAYFJUatWcaff41S7

Puerto Saavedra: https://goo.gl/maps/1QN8V5grnXBVN1d76

Plaza de Lonquimay: https://goo.gl/maps/8Aii3EkJiPL77xY67

Bibliografía:

http://chileintercultural.org/indexphp/2017/11/28/ildefonso_quilempan/index.html

Esculturas que reflejan nuestra interculturidad, Municipalidad de Nueva Imperial s/f edición             

Archivo: www.chilecronicas.cl