Galería: Fiesta Costumbrista del Olivo en Santa María

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Fundada el 22 de diciembre de 1891, la comuna de Santa María, a 7 km. de San Felipe, con su poco más de 14.000 habitantes y 166,30 km2 de territorio tan solo a una hora de Santiago, alberga variados tesoros culturales, religiosos y naturales dignos de conocerse personalmente.

La laboriosa capital comunal, Santa María, mantiene todavía a pesar de los terremotos, variadas construcciones de comienzos del siglo XX y algunas coloniales en el sector de Placilla. Destacan por ejemplo los pilares en las esquinas de las casas, algunos de ellos con adornos y otros más sencillos.

En la comuna se encuentran las afamadas termas de Jahuel, con su hotel (5 estrellas) del mismo nombre. Recorriendo sus valles se descubren restos arqueológicos como el sitio de las “piedras sonadoras”, restos de un antiguo pukara preincaico con petroglifos de diferentes culturas ubicado a 1.300 msnm. Por lo alto del bello paisaje de la comuna pasa el Sendero de Chile atravesando unos 5 km. Y, quien se interne hacia las alturas de la precordillera, llega a la laguna El Copín, una deslumbrante formación natural, debida a la lluvia y las nevazones de invierno, con flora y fauna únicas.

Los santamarianos se dedican principalmente a la agroindustria, cultivando entre otros productos uva de mesa, duraznos, nectarines, paltas y kiwis. Y son famosos sus olivares; cuentan con ejemplares de los más antiguos del país, provenientes de remotos tiempos coloniales. Se dice que entre ellos hay todavía legendarios olivos de Jerusalén traidos, via Sevilla, por misioneros jesuitas. El ancestral cultivo de aceitunas y la producción de aceite han sido una actividad secular de la zona. Pero actualmente, incorporándose con diligencia al dinamismo y creatividad económicos del país, los productores han perfeccionado cuidadosamente los métodos, obteniendo excelentes variedades de aceites artesanales.

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El amor a la tradición aliado al deseo de progreso han dado lugar así a esta Primera Fiesta costumbrista del Olivo de Santa María, inaugurada el Sábado 7 por el Alcalde Claudio Zurita y que contó con el apoyo del Sernac y el aporte financiero del Gobierno Regional.

Los organizadores han tenido el acierto de realizarla en un sector muy simbólico de la zona: la explanada de la centenaria Iglesia de Santa Filomena, santuario local que fue edificado para albergar la imagen de la santa traída desde Italia por la familia Guillisasti, a mediados del s. XIX, para pedir el cese de una interminable sequía que afectaba la zona. Hoy la hermosa imagen se puede visitar en una capilla lateral, ya que la iglesia está siendo restaurada en su totalidad con fondos del Gobierno Regional de Valparaíso y el BID.

Entre bailes religiosos que impetraban el favor de Santa Filomena por las necesidades de la zona, ballets folclóricos y artistas nacionales invitados, las gentes de la zona recorrían en serena y amistosa convivencia los diversos puestos con productos de la zona como olivas, pasta de aceitunas, aceites, miel, frutas secas, toda especie de conservas y artesanías; degustaban comidas típicas o participan en cabalgatas gratuitas puestas a disposición por la Municipalidad. Visitando la bullente explanada de Santa Filomena donde la comuna se identifica y se encuentra consigo misma, conversamos con Roberto Mercado, artista y promotor turístico, quien nos hizo conocer en animados y sabios trazos esta historia de Santa María y los tesoros que reserva al visitante.

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