Historia de la Fiesta de la Virgen de la Merced – Isla de Maipo

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• Desde hace más de un siglo en Isla de Maipo: la más bonita fiesta de la región a la Virgen de la Merced.

• Cada año la comunidad de Isla de Maipo renueva su agradecimiento al milagro que la Virgen hiciera — al terminar el siglo XIX — para proteger su poblado de una gran crecida del río .

Difíciles momentos vivía la comunidad de Isla de Maipo hacia 1899. La gran cantidad de lluvias hizo aumentar a varios brazos el ya caudaloso Río Maipo. Varias casas, personas y hasta un tren habían sido llevados por las aguas.

Programa Fiesta de la Virgen de la Merced de Isla de Maipo 2017
La Procesión por las calles de Isla de Maipo.

Un grupo de isleños se refugió en la parroquia para pedir de rodillas a la Virgen de la Merced, que los protegiera e impidiera que el río siguiera creciendo. De repente una voz propuso hacerle a la Virgen la promesa de, todos los 24 de septiembre, realizar en su honor a la fiesta más bonita de toda la región. Las voces fueron uniéndose, algunos sumaron al baile chino (de antigua data en la zona, al que incluso María Graham dedica unos párrafos en su diario) y alguien propuso llevar la imagen misma a la zona de la La Puntilla de Lonquén para que la Virgen apaciguara las aguas.

Un grupo de huasos que había refugiado sus cabalgaduras en el zaguán de la iglesia, tomó la imagen y la llevó buscando los mejores vados. Gracias a la destreza de sus caballos los huasos llegaron con la Imagen sin novedad y postrando la rodilla en tierra pidieron a “La Mercedita” que no permitiera que el agua hiciera desaparecer sus tierras.

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Volvieron a la iglesia y pasaron la noche junto a los demás habitantes. Fue una noche cerrada y oscura. Al amanecer se dirigieron nuevamente a La Puntilla y descubrieron que las aguas se habían desviado hacia el sector de Aculeo.

Ahí nacía una de los actos de fe y agradecimientos populares más grandes de la zona central. Y todos los años el día 24, o el domingo siguiente, cerca de 40 mil personas renuevan el agradecimiento a la Madre de Dios.

Este año las celebraciones se concentraron el domingo 30 de septiembre desde muy temprano. Una misa de alba, luego el saludo de los peregrinos y a las 11 de la mañana la misa principal celebrada por un hijo ilustre de Isla de Maipo, Mons. Guillermo Vera Soto, hoy Obispo de Calama.

A continuación siguió el saludo de los bailes religiosos, estando siempre en primer lugar el antiguo Baile Chino, seguido por los indios, diabladas y morenadas, con el homenaje de sus ritmos y colores.

Más tarde, a las 15 Hrs. comenzó el desfile de diferentes clubes de huasos de Buin, Paine, Valdivia de Paine, Maipo, Talagante y otros poblados de los alrededores. En total unos 600 jinetes, que primero al paso, luego al trote y finalmente al galope desfilaron frente a la imagen, ubicada en el atrio de la iglesia.

Y llega el momento que congrega al mayor número de fieles: la procesión. Para ello cerca de 75 cargadores recios, devotos y compenetrados alzan sobre sus hombros los casi 1.500 kilos que pesan la imagen, las flores y el anda. Es la única forma de llevarla por las calles, pues así le fue prometido en 1899. Recorren unos 6 km. de las principales calles de la ciudad en unas 3 a 4 horas, presididos por el obispo y seguidos por los fieles y huasos a caballos.

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Ya volviendo a la iglesia, la imagen preside la Eucaristía final y el pueblo se despide de su “Mercedita” hasta el próximo año, cuando nuevamente será sacada solemnemente en andas por las calles en la más bonita fiesta mariana de la región.

Promesa antigua de más de un siglo formulada confiadamente para obtener el milagro; concedido éste por el Cielo a la fe y devoción sencillas y sinceras de un pueblo, su cumplimiento se renueva fielmente año tras año. Acto multitudinario de fidelidad y belleza donde se expresa con garbo la aguerrida identidad huasa, fundamentalmente cristiana y cariñosamente mariana; gentes de nuestros campos que saben cultivar con alegría y gratitud su historia, reafirmando con personalidad y vigor sus más puras tradiciones.

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