Héctor Alarcón Carrasco

Escritor e investigador. Especialista en Historia Aeronáutica y Ferroviaria. Autor de diversos libros.

Ha vuelto la bicicleta al servicio de Carabineros de Chile; y cuando decimos que ha vuelto, lo hacemos rememorando los años veinte, en que personal policial ya hacía uso de este eficaz medio de transporte, en un principio para cumplir labores de estafeta y más tarde incorporándolo de lleno a la diaria rutina policial, especialmente en lugares apartados, concediendo al personal de servicio una efectiva movilidad en sus desplazamientos.

Historia del servicio en bicicleta de Carabineros de Chile

Carabineros de Hualpén con bicicletas y uniforme año 2018.

Este medio de movilización, pariente ya lejano del “Celerífero” de Sirvac, de 1790 y de la “Draisiana”, del barón Drais de Sauerbrónn (alemán que la dio a conocer en Inglaterra en 1818), son sin lugar a dudas, sus verdaderos precursores. Por aquellos años este móvil consistía en dos ruedas conectadas por una pieza de madera, el que avanzaba a impulsos alternados del “jinete”, que apoyaba en el suelo ambos pies.

Servía de timón el manubrio de la rueda delantera, que estaba provista de un eje en pivote. Este original medio de movilización era un artículo costoso y aunque se puso de moda entre ciudadanos elegantes, no estaba al alcance de personas de recursos limitados. Como todas las modas, luego de un tiempo fue quedando un poco en el olvido, pasando a ser el medio por el cual hábiles equilibristas demostraban sus habilidades en espectáculos de circos y teatros de la época.

Posteriores perfeccionamientos van haciendo la bicicleta más parecida a la actual. En 1840 el escocés Kilpatrick Macmillan le introduce los primeros pedales, permitiendo al conductor un mejor uso de su energía. Tal fue el perfeccionamiento que a poco de ponerlo en práctica, el inventor era detenido por la policía, acusado de conducir su vehículo “con vertiginosa velocidad”.

En 1868 este móvil recibe el nombre de “biciclo” o “velocípedo”; entre 1872 y 1885 aparece la bicicleta “ordinaria”, que se distinguía por el diámetro de su rueda delantera, que en algunos casos era de 1,50 o más, en tanto que la trasera sólo alcanzaba a 30 cms., lo que ocasionaba que el conductor muchas veces saliera lanzado por encima del manubrio.

Los peligros no desaparecieron hasta fabricarse en 1885 la llamada  “bicicleta de seguridad”, en que las dos ruedas adquieren el mismo tamaño y el sillín se sitúa ligeramente hacia adelante con relación a la rueda posterior, siendo la fuerza transmitida desde los pedales a la rueda trasera por medio de una rueda menor dentada y unida a una cadena.

La Bicicleta llega a Carabineros

Afortunadamente nuestros carabineros no tuvieron que sufrir los avatares de la modernización de este medio de propulsión humana; pues como decía anteriormente, por la década del veinte del siglo pasado, se empieza a organizar en el antiguo Cuerpo de Carabineros una “sección ciclista”, la que cumplía funciones en la Escuela de Carabineros. Desde esos años se va incorporando este móvil a los servicios en las diferentes unidades de la capital.

Con el advenimiento de Carabineros de Chile, la adquisición de bicicletas marca Gorecke para los servicios diarios, unido al ofrecimiento de créditos para el personal por parte de una casa comercial, para la compra de bicicletas por medio de la institución, viene a incrementar indirectamente el parque de este tipo de vehículos, situación que quedó ampliamente demostrada cuando en un desfile motorizado efectuado en 1937, con ocasión del 10° Aniversario Institucional, desfilan secciones completas de carabineros ciclistas, representando a diversas unidades del Gran Santiago.

Historia del servicio en bicicleta de Carabineros de Chile

Escuadrón de Carabineros en bicicleta. 1937.

Hacia 1950 Carabineros mantenía una dotación de 50 bicicletas, las que estaban distribuidas de Valparaíso al sur en la siguiente proporción: Valparaíso dos bicicletas Centenario y una Cyclus; Rancagua cuatro bicicletas Centenario , Curicó una B.T.S.; Talca una L.D. King: Concepción, debido a lo extendido de su población contaba con el mayor número de móviles: 11 bicicletas marca Centenario, en tanto que la Escuela de Carabineros contaba con una bicicleta marca Rambler y la Prefectura General de Santiago con tres bicicletas marca Phillips y una marca Dragón.

Las bicicletas a fines del siglo XX

Las antiguas bicicletas desaparecieron de la circulación a mediados de los años sesenta, debido principalmente al incremento de los modernos vehículos de radiopatrullas, que implantaron una nueva modalidad de trabajo en un Santiago que crecía a ritmo acelerado, existiendo la necesidad de recorrer mayores distancias en una menor cantidad de tiempo.

A fines de 1987, la bicicleta volvió al servicio policial. Su debut lo hizo en la Prefectura de Viña del Mar, que implementó un servicio de vigilancia especial de doce bicicletas. Cada pareja que salía al servicio en bicicleta, lo hacía portado un equipo de radio, lo que le permitía estar en contacto permanente con su Unidad y los carros patrulleros que acudían en su apoyo cada vez que los carabineros ciclistas así lo requerían.

Historia del servicio en bicicleta de Carabineros de Chile

Carabineros en bicicleta. 1922.

El servicio, que en un principio llamó la atención por lo novedoso del sistema, dio excelentes resultados en lo policial. A un costo ínfimo se lograron incrementar los patrullajes por sectores apartados y como consecuencia directa de este hecho, la Prefectura constató una disminución de robos en las residencias veraniegas del sector.

Con el apoyo institucional y de entidades tan diversas como municipalidades, cámaras de comercio y otras, se pudieron implementar nuevos servicios de esta naturaleza en Santo Domingo, Mulchén, Calera de Tango y otras localidades, que pudieron ver los beneficios que prestaba la bicicleta como un eficiente medio de apoyo al trabajo policial.

Historia del servicio en bicicleta de Carabineros de Chile

Servicio en bicicleta. 1988.

En Mulchén prestaron su especial colaboración los clubes de leones, rotary, de huasos y la cámara de comercio.

La Municipalidad de Calera de Tango, junto con entregar bicicletas para los servicios de la sub-comisaría del sector, dictó el decreto  N° 63/87, mediante el que estableció el uso del chaleco reflectante a los ciclistas que transitaban durante la noche, como un aporte significativo a las reiteradas campañas de tránsito que efectuaba Carabineros en esa época.

Según estadísticas oficiales, Chile contaba en esos años con más de dos millones de bicicletas, siendo éste un medio económico y de uso preferente como vehículo de movilización en ciudades de provincia, principalmente en el sector rural, donde alcanzaba un incremento notable, reemplazando en gran parte al caballo como medio de movilización unipersonal.

La bicicleta hoy

La bicicleta por su gran versatilidad permite al Carabinero mantener una mayor comunicación con el público, visitar lugares poco frecuentados por parejas de infantería, debido principalmente a que están separados de centros poblados y en sectores rurales, permitiéndole a la vez transitar por senderos en que los vehículos policiales, debido a su tamaño, no pueden patrullar.

 

LA BASE ESTE ARTÍCULO FUE PUBLICADA EN LA “REVISTA DE CARABINEROS” N°400 DEL MES DE AGOSTO DE 1988.

Tags: , ,

Comentarios: