Buscan Reconstruir Capilla Diseñada por Fray Pedro Subercaseaux en Laguna de Aculeo

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Hace dos años que la familia Letelier Valdés no escatima esfuerzos para volver a levantar la capilla la capilla San Miguel de Rangue, en laguna de Aculeo. La que ha sido el centro de espiritualidad de los habitantes de la zona, y lugar donde se conservan las tradiciones de la Novena del Niño Dios, la procesión de San Isidro, el Canto a los Divino y la fiesta de la Cruz de Mayo.

Para su reconstrucción, la familia creó un Comité de Reconstrucción, acogido a la Ley de Donaciones Culturales. La primera etapa de la restauración fue posible gracias al aporte de $42 millones por parte del Programa de Reconstrucción Patrimonial del Consejo de la Cultura. Actualmente necesitan otros $42 millones para volver a abrir sus puertas, lo que, según Carmen Luisa Letelier -premio Nacional de Música 2010-, esperan que sea el 29 de septiembre, fiesta de San Miguel.

El templo es de una gran importancia histórica y patrimonial; fue levantado en 1943, cuando Miguel Letelier y su hijo Alfonso decidieron construir la capilla San Miguel de Rangue según los planos del pintor nacional fray Pedro Subercaseaux. En la construcción participaron albañiles y carpinteros de Aculeo, quienes plasmaron en ella sus elementos arquitectónicos bajo la supervisión de fray Pedro, logrando así lo que él llamó “el ideal de la capilla chilena”. Los materiales utilizados en la construcción de esta capilla, son: cimientos de piedra, muros de adobe, vigas de madera de eucaliptus, acacios y álamos, rejas de fierro forjado y tejas de arcilla. En su interior destacan los frescos del pintor español Juan Cabanas y también pinturas del artista Mariano Valdés.

En la capilla solía celebrar misa el Siervo de Dios, monseñor Francisco Valdés Subercaseaux. A pesar de esto, ha pasado por vicisitudes; en 1972, una expropiación lo convirtió en una bodega para guardar camiones; y hace 10 años, el Ministerio de Obras Públicas intentó que una carretera pasara por el lugar. Posteriormente, el terremoto del 27 de febrero, la dejó completamente en el suelo, inhabilitada para cualquier tipo de actividad.

El obispo de San Bernardo, monseñor Juan Ignacio González, señala: “La capilla San Miguel de Rangue está en un lugar típico y clásico de la diócesis, a orillas de la laguna de Aculeo, que fue servida por la iglesia desde 1585”.

Fuente: El Mercurio